05/03/2026 05:11 - Internacionales
El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, advirtió este martes que si se reconociera a los Estados el derecho a iniciar "guerras preventivas" según criterios propios y sin un marco jurídico supranacional, "el mundo entero correría el riesgo de verse envuelto en llamas".
En una extensa entrevista concedida a los medios vaticanos, el prelado expresó su profunda preocupación por lo que denominó un peligroso debilitamiento del derecho internacional: "A la justicia la ha sustituido la fuerza; a la fuerza del derecho la ha reemplazado el derecho de la fuerza, con la convicción de que la paz solo puede nacer después de que el enemigo haya sido aniquilado".
El pasado domingo, durante el rezo del Ángelus, el Papa León XIV se refirió a una "tragedia de proporciones enormes" y alertó sobre el riesgo de un "abismo irreparable" si no se detiene la escalada bélica en Medio Oriente.
El pontífice pidió que se actúe con diplomacia y evitó las amenazas mutuas y el uso de las armas como vía para construir la paz.
El cardenal recordó que tras la Segunda Guerra Mundial, que causó aproximadamente 60 millones de muertos, los fundadores de la Organización de las Naciones Unidas establecieron indicaciones precisas sobre la gestión de conflictos.
El recurso a la fuerza debe considerarse únicamente como última instancia, después de agotar todos los instrumentos del diálogo político y diplomático.
Parolin advirtió que "se está afirmando peligrosamente un multipolarismo caracterizado por el primado de la fuerza y la autorreferencialidad", donde prevalecen los intereses propios sobre el bien común global.
Las comunidades católicas de Medio Oriente están viviendo con angustia e incertidumbre los continuos bombardeos. El monseñor Paolo Martinelli, Vicario Apostólico de Arabia Meridional, quien supervisa las comunidades de Emiratos Árabes Unidos, Omán y Yemen, reforzó los llamamientos papales.
"Este es un tema que nunca debe ser perdido de vista por todas las partes involucradas; concierne a la gente común con sus problemas cotidianos".
El prelado pidió a los fieles rezar el rosario para evitar una "escalada cuyas consecuencias no podíamos prever".
Escuelas cerradas en Beirut. Miles huyen hacia el sur tras advertencias de evacuación militar israelí. "Sienten como si estuvieran reviviendo lo que ocurrió hace un año y medio", describe Vincent Gelot, de L'uvre d'Orient.
La capital kurda, Erbil, está siendo atacada por misiles iraníes. "Nadie sabe qué va a pasar; hay mucha ansiedad. La incertidumbre es total", declaró Pascale Casati-Ollier, directora local de L'uvre d'Orient.
Parroquias suspendieron reuniones por seguridad. En Bahréin, la parroquia Sagrado Corazón en Manama realiza ritos y catecismo en línea.
El arzobispo Eugene Nugent, nuncio apostólico en Kuwait, Bahréin y Qatar, describió la situación que vive en primera persona:
"La situación es dramática y empeora cada día. Anoche apenas pudimos dormir debido a una serie de explosiones que oímos a partir de las 2, seguidas de sirenas incesantes".
El diplomático irlandés argumentó: "La diplomacia es la única manera de poner fin a esta guerra".
El padre Gabriel Romanelli IVE, párroco de la comunidad latina en Gaza, describió la situación crítica tras el cierre de todos los pasos fronterizos por parte de Israel a partir del 1 de marzo.
"La mayoría de la gente lo ha perdido todo: su casa, su trabajo, su salario. La prohibición de entrada de las ONG producirá un impacto en toda la sociedad. Una organización que distribuye alimentos a miles de personas dijo que dejará de suministrar carne. Lo mismo podría ocurrir con el agua potable".
El sacerdote argentino exhortó a la comunidad internacional a permitir la entrada de ayuda humanitaria, necesaria "no solo para la reconstrucción física, sino sobre todo para aquella moral y existencial de la vida de las personas".
La organización católica Caritas Internationalis había lanzado una advertencia previa sobre la situación en Líbano, denunciando ataques a infraestructuras esenciales y la contaminación de suelos agrícolas.
El secretario general Alistair Dutton declaró: "No debemos olvidar al Líbano. Un alto el fuego en el papel no significa paz en la práctica. Los civiles siguen siendo amenazados y atacados, y los agricultores están perdiendo sus tierras y sus medios de vida".
El cardenal Parolin hizo una reflexión contundente sobre la selectividad en la condena de las tragedias humanitarias:
"Hay casos en los que la comunidad internacional se indigna y se moviliza, y otros en los que no lo hace o lo hace con mucha más tibieza, dando la impresión de que existen violaciones del derecho que deben sancionarse y otras que pueden tolerarse; víctimas civiles que deben deplorarse y otras que pueden considerarse como 'daños colaterales'".
"No hay muertos de primera y segunda categoría", enfatizó el Secretario de Estado vaticano, "ni personas que tengan más derecho a vivir que otras solo por haber nacido en un continente u otro o en un determinado país".
La Operación Furia Épica, iniciada el 28 de febrero de 2026 como ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado hasta el momento más de 1.097 muertos en Irán (incluyendo al menos 181 niños según HRANA), decenas de muertos en Israel y Líbano, y el cierre del Estrecho de Ormuz, que afecta el 20-25% del comercio mundial de petróleo. El petróleo Brent supera los USD 80-85 por barril.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones