05/03/2026 12:34 - Tecnologia
Un equipo de científicos brasileños realizó un hallazgo paleontológico que cambia la comprensión de los reptiles sudamericanos del Triásico. El descubrimiento ocurrió en el estado de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil.
El yacimiento de Buriol, reconocido por su abundancia fósil, fue el escenario del descubrimiento. Los paleontólogos Dr. Flávio Pretto y Jossano Rosso Morais, con el apoyo de la Universidad Federal de Santa Maria (UFSM), encontraron dos pequeños fragmentos de roca que contenían partes del cráneo y la mandíbula inferior de un animal prehistórico.
El fósil fue catalogado como CAPPA/UFSM 0295 y corresponde a un ejemplar de la subfamilia Hyperodapedontinae, un grupo extinto de reptiles que vivió en la región durante el Triásico tardío, hace aproximadamente 233 millones de años.
Los rincosaurios fueron reptiles arcosauromorfos que habitaron la Tierra durante el período Triásico. Se caracterizaban por tener un pico similar al de las tortugas y dientes adaptados para una dieta herbívora. Fueron uno de los grupos más exitosos antes de la extinción masiva del Triásico-Jurásico.
Lo que hace único a este hallazgo es el tamaño del cráneo: apenas 2,5 centímetros de longitud, lo que lo convierte en el más pequeño conocido para esta subfamilia. Pero su relevancia va más allá de las dimensiones.
El equipo determinó que el ejemplar era un recién nacido (perinato) gracias a varios indicadores:
La extrema fragilidad del espécimen llevó a los científicos a descartar los métodos tradicionales de preparación mecánica. En su lugar, utilizaron microtomografía computarizada, una técnica no invasiva que permitió:
Según explicó el Dr. Pretto: "La extrema fragilidad del fósil hacía que cualquier rotura fuera prácticamente irreversible, por lo que la preparación digital resultó más segura".
Es una técnica de imagen que utiliza rayos X para crear cortes transversales de un objeto, permitiendo visualizar su interior sin necesidad de destruirlo. En paleontología, resulta invaluable para estudiar fósiles delicados o raros.
El estudio, publicado en la revista Journal of Systematic Palaeontology, propuso que el fósil podría pertenecer provisionalmente a la especie Macrocephalosaurus mariensis. Esta atribución refuerza la hipótesis de que al menos dos especies de Hyperodapedontinae coexistieron en la región durante el Triásico.
Uno de los aportes más significativos del trabajo es la advertencia sobre las interpretaciones taxonómicas erróneas. Los investigadores señalaron que el número de filas dentales, utilizado tradicionalmente para clasificar especies, varía según la edad del ejemplar. Ignorar este factor puede llevar a errores en los árboles filogenéticos.
Brasil se consolida como un territorio clave para la paleontología sudamericana. En el país solo se han identificado cinco especies de rincosaurios, y el yacimiento de Buriol continúa proporcionando fósiles con alto potencial científico.
El Triásico tardío fue un período de gran diversificación de los arcosauromorfos, grupo que incluye a los dinosaurios, pterosaurios y cocodrilos actuales. Comprender la ontogenia (desarrollo individual) de estos animales permite reconstruir mejor la historia evolutiva de Sudamérica antes de la separación de los continentes.
Los paleontólogos continúan realizando visitas periódicas al yacimiento de Buriol, con la expectativa de nuevos descubrimientos. Cada fósil encontrado agrega una pieza al rompecabezas de la fauna prehistórica sudamericana y permite reinterpretar la evolución de los reptiles durante uno de los períodos más dinámicos de la historia de la Tierra.
El Triásico tardío (hace aproximadamente 237-201 millones de años) fue testigo de la aparición de los primeros dinosaurios y la extinción de muchos grupos de reptiles que habían dominado el período. Los rincosaurios fueron uno de los grupos más afectados por la extinción masiva del Triásico-Jurásico, lo que hace que cada hallazgo sea valioso para entender los patrones de extinción y supervivencia.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones