05/03/2026 13:36 - Salud
La metástasis —el proceso mediante el cual las células cancerosas se diseminan desde el tumor original hacia otros órganos— es la principal causa de muerte en pacientes con cáncer. Comprender cómo estas células logran sobrevivir en el organismo ha sido uno de los mayores desafíos de la investigación oncológica.
Un equipo del Instituto Oncológico Dana-Farber, en colaboración con otros centros de investigación, identificó un mecanismo que permite a ciertas células del cáncer de mama escapar del sistema inmunológico. El hallazgo, difundido por la American Association for Cancer Research y publicado en la revista Nature, revela que estas células activan una vía hormonal que las protege cuando abandonan el tumor primario.
El estudio se centró en el cáncer de mama triple negativo, una de las formas más agresivas de la enfermedad. En este tipo de tumores, las células cancerosas carecen de tres receptores hormonales comunes que suelen utilizarse como blanco terapéutico, lo que limita las opciones de tratamiento.
Las células que inician la metástasis pueden desprenderse del tumor y viajar por el torrente sanguíneo o el sistema linfático. Estas células tumorales diseminadas pueden instalarse en órganos como el pulmón, el hígado o el cerebro.
Los glucocorticoides son hormonas que el organismo produce de forma natural, especialmente en situaciones de estrés. Estas sustancias regulan múltiples funciones del cuerpo, incluida la respuesta del sistema inmunológico.
Cuando una persona atraviesa situaciones de estrés prolongado, el cuerpo libera mayores cantidades de estas hormonas. Los investigadores señalan que ese aumento puede activar con mayor intensidad el receptor de glucocorticoides en las células tumorales.
Los científicos utilizaron técnicas avanzadas de secuenciación genética y un sistema de etiquetado fluorescente que permite rastrear células tumorales dentro del organismo. El descubrimiento clave fue que estas células activan el receptor de glucocorticoides, una proteína que responde a hormonas asociadas al estrés.
| Componente | Función normal | Efecto en células tumorales |
|---|---|---|
| Células T CD8+ | Patrulla del organismo que detecta y destruye células anormales | Impedido de reconocer células tumorales |
| Células NK (asesinas naturales) | Eliminan células dañadas o peligrosas | Bloqueadas por mecanismo de evasión |
| Molécula Fas | Señal que permite al sistema inmune desencadenar muerte celular | Reducción de su actividad por activación del receptor |
| Receptor de glucocorticoides | Responde a hormonas del estrés | Al activarse, permite evasión del sistema inmune |
Los investigadores del equipo dirigido por Judith Agudo, del Dana-Farber Cancer Institute, explicaron que el estrés crónico puede mantener elevados niveles de glucocorticoides de forma continuada, lo que influye en el funcionamiento del sistema inmunológico.
"Si un paciente presenta niveles altos de glucocorticoides, eso incrementa la actividad del receptor y podría aumentar el número de células metastásicas", señaló Agudo.
El análisis de muestras de pacientes mostró que una mayor actividad de este receptor se asocia con mayor probabilidad de desarrollar metástasis y con peores resultados clínicos.
El equipo evaluó si bloquear este mecanismo podía revertir la evasión inmunológica. Para ello utilizaron mifepristona, un medicamento aprobado por la FDA que actúa como inhibidor del receptor de glucocorticoides.
En modelos experimentales con ratones, el fármaco permitió que el sistema inmunológico reconociera y eliminara con mayor eficacia las células tumorales diseminadas.
Cuando la mifepristona se combinó con inmunoterapia —en particular con inhibidores del punto de control inmunitario anti-PD1—, los investigadores observaron una reducción significativa de las metástasis y un aumento en la supervivencia de los animales.
Los resultados sugieren que este fenómeno podría estar implicado en varios tipos de tumores, entre ellos:
Los investigadores consideran posible que el mismo mecanismo se produzca también en otros tumores sólidos, aunque probablemente no en aquellos que dependen directamente de hormonas, como algunos cánceres de mama con receptores hormonales o el cáncer de próstata.
Actualmente se están realizando ensayos clínicos para evaluar el uso de mifepristona en pacientes con cáncer de mama triple negativo. Algunos estudios analizan su utilización sola o combinada con otros fármacos, como la enzalutamida.
Los investigadores también exploran el desarrollo de biomarcadores —indicadores biológicos que permitan identificar qué pacientes presentan mayor actividad de este receptor y podrían beneficiarse más de estas terapias.
Tradicionalmente, muchos tratamientos contra el cáncer se concentraron en destruir el tumor primario. Sin embargo, este estudio dirige la atención hacia las células que logran escapar del tejido original y permanecer ocultas en el organismo durante largos períodos.
Eliminar estas células tempranas podría ayudar a impedir que la enfermedad se propague hacia otros órganos.
Aunque todavía se necesitan más estudios para confirmar estos resultados en pacientes, el hallazgo aporta una nueva pieza para comprender cómo se inicia la metástasis. Entender de qué manera las células cancerosas logran evadir las defensas del organismo podría abrir el camino hacia terapias capaces de detener la enfermedad antes de que se disemine.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones