08/03/2026 19:22 - Entretenimiento
Juana Repetto decidió enfrentar las críticas que recibió tras el nacimiento de su tercer hijo, Timoteo, con un mensaje de honestidad y empoderamiento que está generando gran repercusión en las redes sociales.
La actriz e influencer se grabó desde el baño de su casa, a poco más de dos semanas de haber dado a luz, para mostrar cómo está atravesando físicamente el posparto. En el video, que se volvió viral, se escucha de fondo el llanto de su bebé recién nacido.
“El bebé me llama”, dijo con humor mientras interrumpía su reflexión, mostrando la realidad de la maternidad sin idealizaciones.
Con una remera levantada, Juana expuso sin tapujos la cicatriz de su cesárea y dijo: “Bueno, amorosas. Este es mi cuerpo después de dos semanas de parir. Le guste a quien le guste, le pese a quien le pese”.
La hija de Nicolás Repetto y Reina Reech había sido blanco de comentarios hirientes en las últimas semanas. Entre los mensajes que expuso se leían: “Cada vez más fea e infumable”, “Qué fea” o “Estás fea y gorda”.
“Siempre estos comentarios vienen de otras mujeres”, escribió con indignación. Y agregó: “Es tremendo, acabás de parir, lo saben perfectamente y te dicen 'fea y gorda'. ¡Ah! Y se ríen. Tristísimo”.
En su publicación de Instagram, Juana acompañó el video con un texto reflexivo: “Gracias cuerpecito por haber sido el templo de mis tres hijos, gracias por haberles dado absolutamente todo lo que necesitaban durante su gestación”.
Reconoció que le cuesta aceptar su cuerpo: “Toda una vida luchando contra el espejo y lamentablemente contra una sociedad que espera de nuestros cuerpos algo que algunas pocas consiguen saludablemente”.
Sobre los kilos ganados durante el embarazo, fue directa: “Clavé unos kilos de más. ¿Qué va a hacer? Ya se irán. Cero apuro, tengo otras prioridades”.
“Seguiré tratando de amarte y aceptarte así como sos, como en esa foto y prometo cuidarte para poder compartir y gozar muchos años más de las tres personitas que trajimos a este mundo”
Juana explicó que su objetivo ahora es intentar aceptar su cuerpo y aprender a quererlo tal como es. Aunque admite que puede cambiar con el tiempo, sostuvo que merece relacionarse de otra manera consigo misma.
“Ya tomarás una nueva forma, quizás distinta a todas las anteriores seguramente y si no, espero poder amarte así como está, como estés, como seas... Porque me lo merezco”, cerró.
La publicación genera un debate necesario sobre los estándares de belleza impuestos a las mujeres, especialmente en el contexto del posparto, y la presión social que enfrentan las figuras públicas.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones