15/05/2026 03:31 - Tecnologia
La NASA está desarrollando un microchip 100 veces más potente que los procesadores actuales utilizados en el espacio, según informó la agencia. Este avance representa uno de los mayores saltos tecnológicos en décadas para la exploración espacial.
El nuevo procesador, diseñado específicamente para operar en las condiciones extremas del espacio, será resistente a la radiación, una característica fundamental que permitirá su uso en misiones de larga duración sin riesgo de fallos por exposición a rayos cósmicos.
Los procesadores tradicionales en el espacio tienen limitaciones severas por la radiación. Este nuevo chip permitirá cálculos complejos en tiempo real, esenciales para navegación autónoma, análisis científicos y sistemas de soporte vital en misiones tripuladas a Marte y más allá.
Los chips utilizados actualmente en misiones espaciales están décadas atrás de la tecnología comercial terrestre. La razón es simple: la radiación del espacio puede causar errores críticos en procesadores convencionales, desde reinicios inesperados hasta daños permanentes.
Hasta ahora, la NASA ha utilizado procesadores radiation-hardened (endurecidos contra radiación) que sacrifican potencia por seguridad. Por ejemplo, el procesador del rover Perseverance en Marte tiene una capacidad equivalente a una computadora de los años 90.
Son partículas de alta energía que viajan por el espacio a velocidades cercanas a la luz. Pueden atravesar naves espaciales y causar 'bit flips' (cambios aleatorios en datos), corrompiendo información o destruyendo circuitos electrónicos. La Tierra nos protege gracias a su campo magnético y atmósfera.
Navegación autónoma para alunizaje y operaciones en la superficie lunar
Sistemas de soporte vital inteligentes y diagnóstico autónomo de problemas
Procesamiento de datos en órbita sin necesidad de enviarlos a Tierra
Este desarrollo posiciona a la NASA como líder en tecnología espacial de próxima generación. Para Argentina, que cuenta con la Agencia Espacial Nacional y participa en proyectos internacionales, estos avances podrían eventualmente beneficiar la cooperación científica y el acceso a tecnologías satelitales más avanzadas.
El proyecto Artemis, que planea llevar humanos a la Luna en 2027 y eventualmente a Marte, será uno de los primeros beneficiarios de esta tecnología.
Fuente: NASA - Agencia Espacial de Estados Unidos
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones