20/05/2026 21:37 - Politica
El presidente Javier Milei utilizó su cuenta oficial de la red social X (Twitter) para referirse críticamente a un sector del radicalismo argentino, en un mensaje que rápidamente generó repercusión en el espectro político nacional.
En su publicación, Milei señaló: "Escuchar al radicalismo kuka es agotador. Siguen creyendo que los subsidios los paga Dios. Así le fue al país cuando ellos gobernaron. Por suerte, estamos aliados con los radicales cuerdos".
Fuente: @Jmilei en X/Twitter
El término "kuka" es una expresión despectiva utilizada en la jerga política argentina para referirse a sectores del radicalismo que mantienen posturas más progresistas o cercanas al kirchnerismo. La palabra deriva de una deformación peyorativa que ha ganado popularidad en las redes sociales y en círculos políticos conservadores.
Esta denominación contrasta con los "radicales cuerdos", a los que Milei hace referencia como aliados de su gobierno. Este grupo estaría compuesto por aquellos dirigentes de la UCR que apoyan o dialogan con la gestión del libertario.
Uno de los puntos centrales del mensaje presidencial es la crítica a la política de subsidios. Milei argumenta que cierto sector del radicalismo no comprende que los subsidios implican un costo fiscal que recae sobre el Estado y, en última instancia, sobre los contribuyentes.
Su gobierno ha implementado una serie de medidas para reducir los subsidios energéticos y a servicios públicos como parte de su programa de ajuste fiscal y lucha contra el déficit.
El radicalismo argentino atraviesa una división interna respecto a su relación con el gobierno de Milei. Mientras algunos dirigentes de la UCR han optado por el diálogo y la cooperación legislativa, otros mantienen una postura de oposición férrea a las políticas libertarias.
El presidente ha sabido capitalizar esta fractura, distinguiendo claramente entre quienes considera interlocutores válidos y quienes no. Esta estrategia le ha permitido avanzar en ciertas reformas legislativas con el apoyo de sectores del radicalismo.
Milei hace referencia a los períodos de gobierno del radicalismo, principalmente las presidencias de Raúl Alfonsín (1983-1989) y Fernando de la Rúa (1999-2001), ambos finalizados en contextos de crisis económica y social.
La frase busca instalar la idea de que las políticas económicas del radicalismo, según la visión del presidente, habrían tenido consecuencias negativas para el país, particularmente en lo referido al manejo fiscal y los subsidios.
Este tipo de mensajes presidenciales suelen generar respuestas inmediatas de los sectores aludidos. La estrategia de Milei de diferenciar entre "radicales kukas" y "radicales cuerdos" apunta a profundizar las grietas dentro de la oposición y fortalecer los lazos con los sectores que mantienen diálogo con su gobierno. El escenario político argentino continúa dinámico mientras las diferentes fuerzas buscan posicionarse de cara a las próximas instancias electorales.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones