25/05/2026 09:14 - Politica
Ambiente de tensión política en la Casa Rosada, figuras en silueta debatiendo en un pasillo con luz dramática.
El pasado 21 de mayo de 2026, Federico Angelini presentó su renuncia indeclinable al cargo de subsecretario de Intervención Federal de la Nación, dependiente del Ministerio de Seguridad. Su salida no fue un simple recambio, sino el resultado de una tensión latente dentro del Gobierno nacional: la puja de poder entre Patricia Bullrich y Karina Milei.
Según informó La Política Online, Angelini era el funcionario de mayor rango de Bullrich dentro del ministerio. A pesar de que había logrado mantener su puesto tras el traspaso de mando de Bullrich a Alejandra Monteoliva (quien posteriormente se alineó con la hermana del presidente), el escenario cambió drásticamente cuando Karina Milei tomó la decisión de excluir a Bullrich de las reuniones de Gabinete.
La expulsión de Bullrich del núcleo de poder decisorio dejó a Angelini en una posición insostenible. Fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron que la situación se volvió insostenible, obligando al rosarino a alejarse, aunque mantiene un excelente vínculo con las fuerzas federales.
La partida de Angelini genera un interrogante crítico sobre el futuro de las políticas de seguridad en marcha. El funcionario era un operador clave en el Plan Banderas y en la organización de las fuerzas en las provincias, con especial foco en Rosario. Su ausencia podría impactar en la coordinación de Gendarmería para la pacificación de zonas conflictivas.
En el ámbito provincial, ya se especula con su posible incorporación al gobierno de Santa Fe, liderado por Maximiliano Pullaro. Fuentes del PRO local aseguraron que "Maxi siempre lo quiso tener a Fede", sugiriendo que su destino podría estar en la gestión provincial.
La renuncia es interpretada por analistas políticos como un "mensaje envenenado" de Bullrich hacia los hermanos Milei. Aunque Angelini seguirá reportando a la senadora, el vacío dejado en la estructura de seguridad nacional evidencia las grietas de la coalición gobernante. Esta crisis se suma a otros roces internos, como las tensiones con Santiago Caputo y los primos Menem, y la presión sobre funcionarios como Manuel Adorni.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones