28/05/2026 18:09 - Actualidad
Un barranco en un bosque de Bariloche con clima frío y paisaje natural, escena de búsqueda.
La angustiosa búsqueda de Ana Lía Corte, la mujer de 52 años desaparecida desde el 8 de mayo de 2026 en San Carlos de Bariloche, llegó a su fin trágico. Familiares y amigos confirmaron que los restos humanos hallados el martes 27 de mayo en un barranco cercano al Cementerio Municipal corresponden a ella. El Ministerio Público Fiscal confirmó que, si bien resta la identificación formal por ADN, todos los indicios apuntan a la instructora de yoga.
El hallazgo se produjo en un sector conocido como el barrio Arrayanes, cerca del cruce de las calles Arrayanes y Onelli, al sur de la ciudad. Vecinos habían alertado a las autoridades tras encontrar restos humanos en la zona, lo que desencadenó un amplio operativo que incluyó a la Policía Científica y el Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER), bajo la supervisión de las fiscales Betiana Cendón y María Sofía Ocampo.
Según trascendió, la autopsia preliminar realizada por el Cuerpo Médico Forense determinó que la causa de muerte fue un paro cardíaco no traumático. Este resultado es fundamental, ya que descartaría de plano la hipótesis de un crimen. Asimismo, se estableció que el estado del cuerpo, que se encontraba descuartizado, se debió a la acción de animales presentes en la zona, y no a una actuación humana. El cuerpo fue entregado a sus familiares tras finalizar el procedimiento.
Ana Lía Corte era una reconocida instructora de purna yoga en Bariloche, una disciplina que combina posturas, respiración, meditación y mantras. Amante del trekking y la montaña, estaba casada desde el 17 de noviembre de 2001 con Milton Marques, un guía de montaña brasileño, con quien tenía un hijo de 12 años. Su esposo le dedicó un sentido mensaje de despedida, agradeciendo "26 años de una vida hermosa y llena de amor".
La última vez que se la vio con vida fue el 8 de mayo, cuando una cámara de seguridad del colectivo de la Línea 51 la captó a las 11:18 viajando sola hacia el centro. Las investigaciones determinaron que descendió en la última parada, cerca de los galpones de la empresa Tres de Mayo. Ese día salió de su casa con una mochila y su medicación, pero sin teléfono ni documento, lo que dificultó su localización.
La zona donde fue hallada había sido rastrillada previamente durante los 18 días de búsqueda, lo que añade un factor de misterio sobre las circunstancias que la llevaron hasta ese barranco.
Fuentes:
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones