29/05/2026 03:47 - Salud
Células sanguíneas bajo microscopio con iluminación azul científica, representando investigación oncológica hematológica
Cada año se diagnostican cerca de 13.000 nuevos casos de cánceres de la sangre en Argentina, incluyendo leucemias, linfomas y mieloma múltiple. Esta cifra muestra una tendencia ascendente que los especialistas vinculan a dos factores clave: el envejecimiento poblacional y los avances en métodos diagnósticos que permiten detectar estas enfermedades con mayor precisión.
A nivel mundial, los cánceres de la sangre ya representan uno de cada diez diagnósticos oncológicos, un cambio significativo que desafía la percepción tradicional sobre estas patologías. La Alianza Cáncer de la Sangre (ACSA) —integrada por ALMA (Asociación Leucemia Mieloide Argentina), ACLA (Asociación Civil Linfomas Argentina) y FAM (Fundación Argentina de Mieloma)— señala que esta tendencia se mantiene en alza porque la población vive más tiempo y los controles médicos son más efectivos.
Los especialistas enfatizan que uno de los mayores obstáculos sigue siendo la detección precoz. Los síntomas suelen ser difusos y pueden confundirse con dolencias comunes, lo que genera demoras en la consulta con un hematólogo.
"Muchos pacientes atraviesan un recorrido largo antes de llegar al hematólogo. Consultan por síntomas aislados y ni ellos ni sus médicos sospechan que pueda tratarse de una enfermedad hematológica", explicó Haydee González, fundadora y presidenta de ACLA.
La ciencia médica ha logrado cambios notables en la historia de los cánceres de la sangre. Las terapias dirigidas, la inmunoterapia, las combinaciones de tratamientos y los esquemas libres de quimioterapia han abierto una ventana de oportunidad inédita.
Un mensaje esperanzador: cada vez más pacientes logran llevar la enfermedad a niveles indetectables en sangre y sostener ese estado durante periodos prolongados, pudiendo retomar proyectos personales, trabajar y mantener una buena calidad de vida.
A pesar de los avances, persisten obstáculos significativos en el acceso a la atención sanitaria. La realización de estudios moleculares específicos, esenciales para determinar el subtipo de enfermedad y definir el tratamiento adecuado, sigue siendo un punto crítico por las diferencias regionales y administrativas.
"Aunque en los últimos años se aprobaron y llegaron al país tratamientos capaces de transformar el pronóstico, muchos pacientes aún enfrentan demoras administrativas y desigualdad según cobertura de salud. Incluso hoy es frecuente que las 'grandes prepagas' pongan más trabas a sus afiliados que el propio sistema público de salud", señaló Mariana Auad, vicepresidente y coordinadora general de FAM.
"Cada vez más personas viven muchos años con estas enfermedades, lo que nos interpela como sociedad a pensar el cáncer desde otra perspectiva. No se trata solamente de atravesar un tratamiento, sino de poder sostener una vida después del diagnóstico, atendiendo aspectos como salud mental, reinserción laboral, seguimiento a largo plazo y calidad de vida", concluyeron los miembros de ACSA.
Fuentes: Alianza Cáncer de la Sangre (ACSA), ALMA, ACLA, FAM. Día Mundial del Cáncer de Sangre: 28 de mayo.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones