29/05/2026 12:06 - Politica
Reunión política en despacho oficial con documentos sobre mesa, banderas argentinas, ambiente de negociación legislativa
El Gobierno tomó una decisión estratégica tras semanas de estancamiento legislativo: habilitó modificaciones al proyecto de reforma electoral para lograr los consensos necesarios con sus aliados. La medida, que buscaba eliminar las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), enfrentaba una fuerte resistencia tanto dentro de la coalición oficialista como entre los bloques aliados en el Congreso.
Fuentes de la Casa Rosada confirmaron a TN que “la reforma se tiene que mover, luego se verá qué concesiones se hacen en el proceso, pero es prioridad 1? de los temas pendientes de tratamiento legislativo. Esta definición marca un giro en la postura intransigente que hasta ahora había sostenido el Ejecutivo.
El miércoles 28 de mayo, el ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para definir la estrategia. El resultado fue claro: el Gobierno abandonó la postura intransigente y entabló diálogo formal con los bloques aliados para realizar cambios sustanciales en el texto original.
“Hay varias opciones dando vuelta”, aseguró una fuente al tanto de la estrategia legislativa. Entre las alternativas que se estudian, el oficialismo pidió analizar en detalle el proyecto alternativo presentado por Eduardo Vischi, jefe de la bancada de la UCR en el Senado.
Santilli también encabeza las conversaciones con mandatarios provinciales. El miércoles se reunió con Raúl Jalil (Catamarca), quien planteó necesidades de su provincia en minería, logística y desarrollo productivo. Posteriormente, dialogó con Gustavo Sáenz (Salta), con participación de Eduardo “Lule” Menem, armador político cercano a Karina Milei.
Según trascendió, Sáenz se había reunido previamente con el ministro de Economía, Luis Caputo, para gestionar recursos de obra pública y suministro de gas. La tensión entre reclamos provinciales y la agenda nacional es evidente: muchos gobernadores están “midiendo cómo llega con los números” el Gobierno antes de definir su postura.
El especialista electoral Claudio Bargach publicó una columna de opinión en Infobae donde advierte que cualquier reforma debe cumplir tres requisitos: ser política de Estado con visión de futuro, tener mirada estadista y generar amplio consenso. Consideró que la propuesta oficialista “no es una política de Estado que mire más allá del 2027” sino “una visión cortoplacista para eliminar competidores y adversarios”.
Sobre las PASO, Bargach sostuvo que “en un sistema de desorden político electoral como el que vive la Argentina, han sido una herramienta útil para el ordenamiento de coaliciones y candidaturas”. Recordó que en 2023 hubo 17 precandidaturas y solo seis superaron el piso del 1,5%, llegando a la elección presidencial con un número razonable.
La BUP sábana: La propuesta de incluir candidatos nacionales y provinciales en una misma boleta es criticada como “beneficio para la cabeza presidencial”. Se cuestiona que son elecciones diferentes con debates diferentes.
Financiamiento privado: El retiro del Estado genera mecanismo injusto por lo desigual y puede provocar falta de transparencia en el origen de los fondos.
Ficha Limpia: Incorporarla en la reforma sería una “zanahoria” para que quienes no se sumen queden como no republicanos.
El panorama legislativo sigue complejo. Provincias como Mendoza, Entre Ríos y Chaco buscan mantener sus propios acuerdos locales. Mientras tanto, el Gobierno planea avanzar en el Senado con otros proyectos complementarios: la Ley de Propiedad Privada, la Ley Hojarasca, el tratamiento de 73 pliegos judiciales con dictamen, y modificaciones al régimen de Zona Fría.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones