29/05/2026 16:01 - Salud
Infografía ilustrativa de un intestino saludable rodeado de alimentos saludables como frutas, verduras, agua y cereales integrales, con un estilo moderno y colores vibrantes
El Día Mundial de la Salud Digestiva, que se celebra cada 29 de mayo, busca concientizar sobre la importancia de mantener un sistema digestivo saludable. Los especialistas destacan que el aparato digestivo no solo procesa alimentos, sino que también juega un papel fundamental en el sistema inmunológico y en la producción de neurotransmisores.
El sistema digestivo alberga aproximadamente el 70% del sistema inmunológico del cuerpo humano. Además, produce cerca del 95% de la serotonina, el neurotransmisor conocido como la "hormona de la felicidad".
Una digestión deficiente puede manifestarse mediante síntomas como hinchazón, acidez, estreñimiento, diarrea, dolor abdominal y fatiga crónica. Ignorar estas señales puede derivar en problemas más graves como el síndrome del intestino irritable, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o inflamación crónica.
El intestino contiene trillones de bacterias, virus y hongos que conforman el microbioma intestinal. Este ecosistema microbiano:
Un desequilibrio en el microbioma, conocido como disbiosis, se ha relacionado con enfermedades autoinmunes, obesidad, diabetes tipo 2 y trastornos del ánimo.
Consumir entre 25 y 38 gramos de fibra diaria proveniente de frutas, vegetales, legumbres y cereales integrales favorece el tránsito intestinal y alimenta las bacterias beneficiosas.
Beber al menos 2 litros de agua al día facilita la digestión, previene el estreñimiento y ayuda a disolver nutrientes.
Masticar despacio y disfrutar cada bocado permite una mejor digestión y evita la aerofagia. El cerebro necesita unos 20 minutos para registrar la saciedad.
Incorporar alimentos fermentados como yogur, kéfir, chucrut y kimchi aporta bacterias beneficiosas. Los prebióticos (ajo, cebolla, avena) alimentan esas bacterias.
Limitar el consumo de alimentos procesados, con alto contenido de azúcares añadidos, grasas saturadas y aditivos artificiales que alteran el microbioma.
Realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado diariamente estimula el movimiento intestinal y reduce el estreñimiento.
El sueño reparador (7-9 horas en adultos) regula los ritmos circadianos que afectan el microbioma intestinal y la función digestiva.
El estrés crónico altera la producción de ácido estomacal y el tránsito intestinal. Técnicas como meditación, respiración y yoga mejoran la conexión cerebro-intestino.
Mantener horarios fijos para las comidas ayuda a regular el reloj biológico digestivo y optimiza la producción de enzimas y ácidos.
Reducir el consumo de alcohol, tabaco y antiinflamatorios no esteroides (AINES) que irritan la mucosa gástrica y alteran el microbioma.
Consultar al médico ante síntomas persistentes como dolor abdominal recurrente, pérdida de peso inexplicada, sangre en heces, dificultad para tragar o cambios repentinos en los hábitos intestinales. La detección temprana es fundamental para tratar eficazmente cualquier patología digestiva.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones