04/06/2026 09:34 - Internacionales
Personas con equipaje en una estación de buses, rostros preocupados, ambiente de éxodo y crisis humanitaria, iluminación dramática reflejando tensión, estilo documental
Una nueva ola de violencia xenófoba está sacudiendo Sudáfrica, dejando un trágico saldo de al menos siete ciudadanos mozambiqueños fallecidos desde el pasado viernes, según informó el Gobierno de Mozambique a través de su Oficina de Información (Gabimfo).
De las siete víctimas fatales, cinco murieron como consecuencia directa de los ataques xenófobos, mientras que dos perdieron la vida en un accidente de tráfico mientras intentaban regresar a Mozambique en vehículos particulares para escapar de la violencia.
La ciudad de Mossel Bay, ubicada en la provincia sudafricana del Cabo Occidental, se convirtió en el epicentro de los ataques. Según las autoridades mozambiqueñas, más de 800 ciudadanos de ese país residentes en la zona fueron víctimas de actos xenófobos.
La situación provocó un éxodo masivo:
El Gobierno mozambiqueño advirtió sobre un posible empeoramiento de la situación, dado que grupos antiinmigrantes han exigido que ciertos grupos de extranjeros abandonen Sudáfrica antes del 30 de junio.
Las autoridades siguen la situación a través de sus misiones consulares en el país vecino.
La violencia desató una crisis diplomática regional y múltiples países iniciaron procesos de repatriación de sus ciudadanos:
| País | Acción tomada | Ciudadanos afectados |
|---|---|---|
| Ghana | Repatriación completada | 300 ciudadanos |
| Nigeria | Solicitud de repatriación | 130 ciudadanos |
| Mozambique | En proceso | 500+ ciudadanos |
| Kenia, Malaui, Lesoto | Alertas de seguridad emitidas | Ciudadanos en Sudáfrica |
El Gobierno de Ghana solicitó formalmente el 7 de mayo a la Unión Africana (UA) que aborde los ataques xenófobos y envíe una misión de investigación a Sudáfrica.
Ante el riesgo de que la violencia se extienda como respuesta en otros países africanos, Mons. Matthew Kwasi Gyamfi, obispo de Sunyani y presidente de la Conferencia Episcopal de Ghana, realizó un firme llamado a la contención.
"Los ghaneses seguirán viviendo en Sudáfrica y los sudafricanos seguirán viviendo en Ghana. Vivimos en unidad y amor."
El obispo advirtió que estos actos deben entenderse como la acción de una minoría y no como una actitud representativa del conjunto de la sociedad sudafricana.
"Una vez que se inicia este proceso de represalias, se produce un efecto dominó en toda África. Todos deben mantener la calma", enfatizó Mons. Gyamfi.
Mons. Gyamfi recordó precedentes históricos de expulsiones recíprocas que generaron crisis diplomáticas:
El país ordenó la salida de extranjeros sin documentación, afectando principalmente a ciudadanos nigerianos.
Nigeria expulsó a cerca de 2 millones de extranjeros sin papeles, incluyendo aproximadamente 1 millón de ghaneses.
"Ambos países han aprendido la lección", señaló el obispo, expresando la esperanza de que no se repitan esos errores.
Sudáfrica acoge a casi 3 millones de personas inmigrantes, de las cuales el 90% proviene de otras naciones africanas, según datos citados en las fuentes consultadas.
La violencia xenófoba es un problema recurrente en Sudáfrica. Los episodios más graves ocurrieron a finales de 2019, cuando 18 extranjeros murieron según Human Rights Watch.
Los migrantes afectados provienen principalmente de:
Tanto la Southern African Catholic Bishops' Conference (SACBC) como el Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM) han condenado firmemente estos actos de violencia xenófoba.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones