04/06/2026 10:00 - Salud
Ilustración médica que muestra cómo el estrés afecta la piel, con representaciones de psoriasis, dermatitis y acné en un diseño educativo moderno con tonos azules y verdes suaves
El estrés crónico genera una respuesta fisiológica en el organismo que libera cortisol, conocida como la "hormona del estrés". Cuando esta sustancia permanece elevada durante largos períodos, puede desencadenar procesos inflamatorios que se manifiestan en la piel, empeorando condiciones dermatológicas preexistentes.
La piel y el sistema nervioso comparten un origen embrionario común (ectodermo), lo que explica por qué las emociones y el estrés tienen un impacto directo en la salud cutánea. Esta conexión se conoce como psiconeuroinmunología cutánea.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que se caracteriza por parches rojos y escamas plateadas en la piel. El estrés puede desencadenar brotes o intensificar los síntomas existentes al activar el sistema inmune y aumentar la inflamación sistémica.
También llamada eczema, esta condición produce picazón intensa, enrojecimiento y piel seca. El estrés compromete la barrera cutánea y puede disparar episodios de comezón extrema, generando un ciclo de rascado que empeora la lesión.
El estrés aumenta la producción de sebo y puede empeorar el acné existente. El cortisol estimula las glándulas sebáceas, creando un ambiente propicio para las bacterias que causan las erupciones cutáneas.
Importante: El estrés crónico no solo afecta la piel sino también otros sistemas del cuerpo. Si experimentas síntomas persistentes, consulta con un profesional de salud para un abordaje integral.
Fuente: Infobae Salud
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones