04/06/2026 18:16 - Actualidad
Mapa meteorológico científico mostrando anomalías de temperatura en el ocíano Pacífico con colores cálidos (rojos y naranjas), patrones de nubes y flechas de vientos indicando el fenómeno de El Niño
El mundo está en alerta máxima. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que existe un 90% de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle durante el segundo semestre de 2026, con posibilidades de convertirse en un evento de intensidad extrema.
El Niño es una de las variaciones climáticas naturales más poderosas del planeta. Se produce cada dos a siete años cuando la superficie del mar en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial se calienta por encima de lo normal, alterando vientos, lluvias y temperaturas en todo el mundo.
Los meteorólogos utilizan tres indicadores principales para predecir su aparición:
Un Super Niño se define cuando la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 del Pacífico ecuatorial supera los +2°C sobre el promedio histórico durante varios meses consecutivos.
Solo en tres ocasiones desde mediados del siglo pasado se alcanzó esta magnitud:
| Evento | Impacto |
|---|---|
| 1982-1983 | Uno de los más intensos del siglo XX |
| 1997-1998 | USD 30.000 millones en pérdidas y 24.000 víctimas mortales |
| 2015-2016 | Récords de calor global, inundaciones y sequías |
El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) emitió una alerta contundente: las anomalías de temperatura del mar podrían alcanzar los 3,3°C hacia septiembre de 2026.
Por su parte, la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos) estima:
AccuWeather calcula un 15% de chances de que el episodio alcance la categoría de 'intenso'.
El análisis regional coloca a Sudamérica como una de las zonas más vulnerables. La OMM advierte que:
Sur de Brasil, Paraguay, norte y noreste de Argentina, Uruguay: podrían enfrentar precipitaciones por encima de lo habitual, con riesgo de inundaciones, tormentas severas y deslizamientos.
Norte de Sudamérica, América Central y noreste de Brasil: quedarían expuestos a lluvias por debajo de lo normal.
Las áreas agrícolas en mayor vigilancia incluyen Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, norte de Buenos Aires, la Mesopotamia y la región chaqueña.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) elaboró un informe que introduce matices: 'Todavía no es posible determinar la intensidad del evento', aunque reconoce una tendencia hacia El Niño para la segunda mitad de 2026.
Para el sector agropecuario, el escenario presenta una doble arista:
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, advirtió que aunque la ciencia no ha demostrado que el cambio climático aumente la frecuencia de El Niño, 'ambos pueden combinarse y amplificar sus impactos en términos de fenómenos meteorológicos extremos'.
Un océano y una atmósfera más cálidos disponen de más energía para fenómenos como:
Los servicios meteorológicos nacionales y centros climáticos regionales de la OMM emiten pronósticos estacionales actualizados. El monitoreo constante será fundamental para reducir impactos y adaptar estrategias.
La última palabra de los expertos: la intensidad es incierta, pero la probabilidad de un evento significativo es demasiado alta para ignorarla.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones