07/06/2026 09:21 - Economia
Edificio moderno de banco central con banderas de Argentina y China en primer plano, ambiente profesional, iluminación suave, estilo fotográfico realista.
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, viajará la semana próxima a Shanghai, China, con un objetivo prioritario: negociar la renovación del acuerdo de swap (intercambio de monedas) con el Banco Popular de China. El instrumento, que asciende a 130.000 millones de yuanes (equivalentes a aproximadamente 19.200 millones de dólares), vence el próximo 6 de agosto de 2026 y su extensión es considerada vital para sostener el programa económico del Gobierno.
El funcionario había anticipado su agenda en la última conferencia de prensa del BCRA, el 18 de mayo de 2026. "Yo voy a participar de un evento del BIS en junio en China y me voy a juntar con ellos. Me junto con ellos cada vez que hay oportunidad", explicó Bausili, refiriéndose a una reunión del Banco de Pagos Internacionales (BIS). "Tenemos muy buen diálogo y en ninguna de esas oportunidades hablamos de ningún tipo de modificación. En nuestra cabeza, sigue siendo estable y cuasi permanente", agregó.
Un swap de monedas es un acuerdo financiero entre dos bancos centrales que permite el intercambio de divisas. En términos simples, Argentina deposita pesos en una cuenta a nombre del banco chino, y China deposita yuanes en una cuenta a nombre del BCRA. Este mecanismo permite a cada país acceder a la moneda del otro para realizar operaciones comerciales o fortalecer sus reservas internacionales.
El acuerdo con China, vigente desde 2009 y complementado en 2014 y 2015, ha sido renovado en múltiples oportunidades, la última vez en 2023. El swap cumple una función estratégica: forma parte de las reservas brutas del BCRA y actúa como una red de seguridad financiera en un contexto donde Argentina tiene un acceso limitado al crédito internacional.
Del total del swap, existe un tramo activado de aproximadamente 5.000 millones de dólares, utilizado por la gestión anterior para financiar importaciones y cancelar vencimientos sin utilizar reservas netas. Según el último balance del BCRA, a enero de 2026 restaban por saldar unos 675 millones de dólares, que se irían cancelando de manera gradual. La actual administración ha reducido drásticamente su uso.
| Monto total: | 130.000 millones de yuanes (~US$ 19.200 M) |
| Tramo activado: | ~US$ 5.000 millones |
| Saldo pendiente: | ~US$ 675 millones (a enero 2026) |
| Vencimiento: | 6 de agosto de 2026 |
| Primer acuerdo: | 2009 |
| Próxima renovación: | 3 años (estimado) |
La negociación se desarrolla en un escenario diplomático complejo. La renovación del swap pondrá a prueba la capacidad de la diplomacia argentina para equilibrar su alineamiento político con Occidente sin descuidar el auxilio financiero de Oriente.
En un reciente encuentro en Nueva York entre el canciller argentino Pablo Quirno y su par chino, Wang Yi, la Cancillería de Pekín instó a "gestionar adecuadamente los factores perturbadores" de la relación bilateral. Los analistas interpretan este mensaje como una alusión directa a la presión ejercida por los Estados Unidos, donde diplomáticos de la Casa Blanca han calificado al Gobierno chino como una amenaza de seguridad y sugerido limitar las inversiones asiáticas en sectores estratégicos como infraestructura, puertos, minería y telecomunicaciones.
El analista internacional Juan Venturino explicó que "Argentina está en una posición muy incómoda", debido a que el actual Gobierno muestra un alineamiento casi total con Washington, mientras que China sigue siendo un socio comercial histórico. Pese a este contexto, Pekín ha optado por mantener los canales de diálogo abiertos.
Para el ex viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, el objetivo primordial es pragmático: "Renovar el swap es no tener que estar pagando los 5.000 millones de dólares activados", aunque aclaró que el tramo inactivo no funcionará como liquidez de acceso automático.
Por su parte, el economista Francisco Cantamutto advirtió que el Gobierno "no puede darse el lujo de cancelar el swap", ya que su caída provocaría una pérdida significativa de reservas brutas. "Estamos muy lejos de tener el nivel de reservas que permitiría no depender de nadie para tener estabilidad cambiaria", sentenció Rubinstein.
El Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, destaca que el BCRA acumula compras de divisas por más de 9.800 millones de dólares desde enero de 2026. Sin embargo, los expertos recuerdan que gran parte de esos dólares se destinan al pago de deuda, lo que mantiene la fragilidad de la posición externa.
En resumen: La expectativa oficial es que el swap se renueve por otros tres años, bajo las mismas condiciones que se vienen manteniendo desde el inicio del acuerdo en 2009. Esto permitiría postergar vencimientos inmediatos y acumular respaldo financiero de cara a los compromisos externos y las elecciones de 2027.
Fuentes: TN, Ahora Info, BCRA.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones