07/06/2026 09:46 - Salud
Ilustración médica del virus herpes zóster reactivándose en células nerviosas, partículas virales viajando por neuronas, estilo educativo científico con tonos azules y verdes sobre fondo oscuro, representación visual de la latencia viral y reactivación por estrés
El herpes zóster, popularmente conocido como "culebrilla", es una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo agente que provoca la varicela durante la infancia. Después de superar la varicela, el virus no desaparece del cuerpo: permanece latente en los ganglios nerviosos, esperando condiciones favorables para reactivarse.
Según datos médicos, aproximadamente 1 de cada 3 personas desarrollará herpes zóster en algún momento de su vida, siendo más común después de los 50 años de edad.
El estrés intenso o prolongado es uno de los principales desencadenantes del herpes zóster. Cuando una persona experimenta situaciones de alta tensión emocional, el cuerpo libera cortisol y otras hormonas que pueden suprimir la respuesta inmunológica.
Esta debilidad en las defensas permite que el virus latente en los ganglios nerviosos se reactive y comience a multiplicarse, viajando a través de los nervios hasta la piel, donde produce las características ampollas dolorosas.
La complicación más frecuente del herpes zóster es la neuralgia postherpética, que consiste en dolor persistente en el área afectada incluso después de que las ampollas han curado. Este dolor puede durar meses o incluso años y afectar significativamente la calidad de vida del paciente.
El riesgo de desarrollar esta complicación aumenta con la edad, siendo más común en personas mayores de 60 años.
? Recomendación: Si tuviste varicela en la infancia y experimentas dolor intenso o ardor en una zona específica del cuerpo, especialmente si estás atravesando un período de mucho estrés, consulta inmediatamente a un médico. La detección temprana es clave para un tratamiento efectivo.
Fuente: El Territorio
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones