11/06/2026 21:20 - Economia
Infografía financiera mostrando la diferencia entre reservas brutas y netas del BCRA, con barras comparativas y billetes de dólar en primer plano, estilo profesional y moderno
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa con su racha histórica de compras de divisas en el mercado cambiario, acumulando USD 10.376 millones en lo que va de 2026, la cifra más alta en años. Sin embargo, un análisis detallado revela que las reservas netas no crecen al mismo ritmo debido a múltiples obligaciones financieras.
Según datos del BCRA y análisis del Ieral/Fundación Mediterránea, aunque el Banco Central ha comprado más de USD 10.000 millones en divisas durante 2026, las reservas netas -los dólares "crocantes" que no dependen de deuda- se situarían alrededor de USD 3.900 millones, tras haber tocado un mínimo de USD -1.900 millones en febrero.
La pregunta que surge naturalmente es: ¿a dónde fueron esos dólares comprados? La respuesta está en los "agujeros negros" financieros que limitan la capitalización de las reservas.
| Concepto | Monto (USD) |
|---|---|
| Pagos de deuda del Sector Público | 7.585 millones |
| Obligaciones del BCRA (Bopreal, BIS) | 2.850 millones |
| Encajes (impacto negativo) | 384 millones |
| Variaciones oro y yuan (positivo) | +912 millones |
Las reservas netas representan los dólares propios del BCRA que no tienen contraparte contable. A diferencia de las reservas brutas, excluyen:
Estos activos, aunque figuran en el balance del BCRA, no son "libres" porque tienen contrapartida en pasivos o compromisos externos.
Un factor crucial que explica esta dinámica es la baja demanda de pesos en la economía. Según Maximiliano Gutiérrez del Ieral, "la demanda de dinero todavía no termina de aparecer, por lo que la emisión de pesos asociada a la compra de divisas debió ser esterilizada".
En términos prácticos, esto significa que el BCRA emite pesos para comprar dólares, pero como esos pesos no circulan en la economía, deben ser retirados mediante colocaciones de deuda. La acumulación de reservas se está dando contra deuda pública en pesos, lo que plantea el desafío de lograr una remonetización efectiva de la economía.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha asegurado en recientes presentaciones que todos los vencimientos hasta el final del mandato (2027) están cubiertos, estimados en aproximadamente USD 30.000 a 35.000 millones en compromisos clave.
La estrategia oficial se basa en:
Para pagar intereses de la deuda
Bonos en pesos y dólares para rollear vencimientos
Swap con EE.UU. (USD 20.000 millones activo)
El gobierno proyecta compras de divisas por entre USD 17.000 y 24.000 millones en 2026 si se mantiene el ritmo actual. La balanza comercial se prevé positiva en aproximadamente USD 20.000 millones, impulsada por las exportaciones de energía y minería.
Un elemento que condiciona la acumulación de reservas es la desconfianza persistente en la economía argentina. Ricardo Arriazu señaló en un encuentro de Camarco que "la gente se siente segura comprando dólares. Para eliminar las crisis de balanza de pagos, hay que fortalecer la moneda nacional y el crecimiento".
Adrián Cosentino, ex titular de la CNV, estimó que Argentina continúa generando "activos externos" por unos USD 25.000 millones anuales, dinero que no se traduce en financiamiento para la actividad económica y que va principalmente al "colchón", incluso con el régimen de inocencia fiscal vigente.
El 9 de junio de 2026 se produjo un hito histórico: el dólar oficial y el dólar blue convergieron en $1.460, la primera vez en años que ambas cotizaciones se igualan. Este fenómeno refleja la política de flotación cambiaria y la acumulación de reservas del BCRA.
El gobierno enfrenta el dilema de acumular divisas mientras la economía interna no demanda suficientes pesos. El ministro Caputo pronostica que los próximos 18 meses serán los mejores en décadas, con 2027 como el año de mayor expansión económica del mandato.
Sin embargo, posterga reformas estructurales como la tributaria y previsional, mientras acelera el Súper Rigi para atraer inversiones en sectores estratégicos: energía, minería y economía del conocimiento.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones