27/06/2026 03:56 - Judiciales
El 28 de mayo de 2026, en la ciudad santacruceña de Pico Truncado, una niña de 7 años tomó una decisión extrema: se arrojó desde la ventana de un primer piso para pedir ayuda. Su objetivo no era solo salvarse ella, sino también rescatar a su hermano menor de 5 años, que permanecía dentro de la vivienda del barrio 400 Viviendas.
La pequeña logró llegar hasta los vecinos, a quienes les relató el calvario que vivían ambos niños. La rápida intervención de los vecinos permitió dar aviso al Área de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que activó el protocolo de rescate de manera inmediata.
Tras el rescate, ambos hermanos fueron trasladados de urgencia al hospital local. Los diagnósticos médicos fueron contundentes:
Según testimonios de una tía de los menores, los niños permanecían encerrados en una habitación, sin acceso a comida suficiente. En ocasiones, debían beber agua del lavamanos del baño para sobrevivir. Además, les obligaban a hacer sus necesidades fisiológicas en un tarro dentro del mismo cuarto donde dormían.
"Los golpeaban porque no engordaban, y lo poco que les daban de comer era sopa" — denunció la tía de los menores.
La Fiscalía ordenó la detención de la madre de los menores y de su pareja. Ambos fueron imputados de forma provisoria por los siguientes delitos:
| Delito |
|---|
| Reducción a servidumbre |
| Privación ilegítima de la libertad agravada |
| Lesiones graves |
| Abandono de persona agravado por el vínculo y el deber legal de cuidado |
Según la acusación, los imputados ejercían un control absoluto sobre la vida de los menores, restringiendo su libertad, aislándolos del entorno, privándolos de necesidades básicas y sometiéndolos de manera sistemática a violencia física y psicológica.
Durante aproximadamente un mes, la causa avanzó bajo estricta reserva judicial mientras se recolectaban pruebas:
Fuentes judiciales señalaron que el nivel de violencia detectado "no tiene precedentes recientes en Pico Truncado" y calificaron el expediente como uno de los casos más graves de vulneración de derechos de niños registrados en la provincia.
Actualmente, ambos niños se encuentran bajo resguardo de una tía, recibiendo asistencia médica y psicológica especializada. La familia ha denunciado sufrir amenazas por parte de los agresores, pero se mantienen firmes en su propósito de acompañar la recuperación de los menores y devolverles su infancia.
Alfredo S. Quiroga