02/07/2026 15:04 - Internacionales
Jueves 2 de julio de 2026 - La esperanza brilla en medio de la tragedia.
Ocho días después de los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la costa caribeña de Venezuela el pasado 24 de junio, las historias de sobrevivencia siguen emergiendo. Este jueves, un grupo de rescatistas logró liberar a Hernán Gil, un vigilante de 43 años que permanecía atrapado en la garita de seguridad de un edificio derrumbado en Catia La Mar. Su rescate, tras 114 horas de trabajo continuo de la Cruz Roja y equipos internacionales, se convirtió en un símbolo de resistencia y fe. El hombre fue trasladado para recibir atención médica y se reporta que se encuentra bien psicológicamente.
Según el último conteo oficial citado por medios internacionales, la tragedia ha dejado 2.295 muertos y 11.267 heridos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que hay entre 50.000 y 70.000 desaparecidos, mientras que la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) ha documentado a 16.000 personas desplazadas. El gobierno de transición, a cargo de Delcy Rodríguez, decretó siete días de luto nacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que es probable que el número de fallecidos aumente de forma considerable a medida que las labores de búsqueda dan paso a la recuperación de cuerpos. A esto se suma una crisis sanitaria previa, ya que se estima que antes del sismo faltaba hasta el 37% de los medicamentos esenciales en los hospitales.
El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur estadounidense, informó que aproximadamente 2.000 efectivos de Estados Unidos operan en tierra, aire y mar para apoyar las tareas de rescate y entrega de suministros. El encargado de negocios de EE.UU. en Caracas, John Barrett, destacó que trabajan estrechamente con el gobierno de transición y que no han detectado problemas en el reparto de la ayuda, la cual ya supera las 2.000 toneladas enviadas por diversos países.
Venezuela cuenta actualmente con la asistencia de 4.099 brigadistas extranjeros, 153 perros de búsqueda y 49 vehículos de apoyo. México, por su parte, anunció el envío de un buque con ayuda adicional, sumándose a los 250 elementos especializados y más de 71 toneladas de insumos ya entregados, incluyendo plantas de energía de emergencia.
Las labores de rescate continúan enfocadas en encontrar a personas desaparecidas, como el pequeño Lucas Gámez, un niño argentino de 8 años. Un equipo enteramente argentino, conformado por militares, bomberos bonaerenses y miembros de la red USAR, se ha ofrecido voluntariamente para buscarlo entre los escombros del edificio Miramar durante sus horas de descanso.
Su madre, Blanca Martínez, logró acercarse a las ruinas para gritarle: 'Estoy aquí, no te rindas', manteniendo viva la llama de la esperanza para encontrarlo con vida.
Incluso un antiguo local de McDonald's en La Guaira fue reacondicionado como hospital de emergencia por cirujanos voluntarios, demostrando el ingenio y la solidaridad en tiempos de crisis.
Alfredo S. Quiroga