09/07/2026 16:05 - Actualidad
San Miguel de Tucumán, 9 de julio de 2026.
La ciudad de San Miguel de Tucumán se convirtió nuevamente en el epicentro de los festejos patrios al celebrarse el 210° Aniversario de la Declaración de la Independencia. Según informó el gobierno de Tucumán, más de 60.000 tucumanos y turistas colmaron la Plaza Independencia en la jornada del 8 de julio para disfrutar de una propuesta artística de primer nivel en la antesala del feriado.
El gobernador Osvaldo Jaldo, junto a su esposa Ana María Grillo, el vicegobernador Miguel Acevedo, y otros funcionarios provinciales, fueron parte de la platea que vitoreó a los artistas. El escenario principal recibió la presentación de grandes figuras como El Chaqueño Palavecino, La Beriso y Sergio Galleguillo, además del talento local como Filito, Las Ídolas del K-Pop, Avelinos 3G y Coqui Sosa.
Es un honor para mí hacer reír a los tucumanos. Sé lo que le gusta a la familia, a grandes y chicos, sin usar malas palabras.
El 9 de julio de 1816, en la hoy célebre Casa de Tucumán, los diputados de las Provincias Unidas del Río de la Plata proclamaron la independencia, sellando la ruptura definitiva con la corona española y el rey Fernando VII. Este acto culminó un proceso revolucionario iniciado el 25 de mayo de 1810.
Días después, la declaración se reforzó al precisar que la independencia se extendía a 'toda otra dominación extranjera', excluyendo cualquier posibilidad de sometimiento a otras potencias.
Participaron 29 diputados, cada uno representando a cerca de 15.000 habitantes. Figuras como Francisco Narciso de Laprida (presidente del Congreso), Mariano Boedo (vicepresidente) y Juan José Paso (secretario) firmaron el histórico documento.
Aunque líderes fundamentales como Manuel Belgrano no integraron el Congreso como diputados y por ende no firmaron el acta, su influencia fue decisiva en los días previos para impulsar la declaración.
La Casa de Tucumán, que hoy funciona como Museo Nacional de la Independencia, ha experimentado múltiples restauraciones para preservar su valor. Actualmente, cuenta con una museografía renovada e inclusiva, ofreciendo exhibiciones en quechua y aymara.
Para enriquecer la experiencia de los visitantes, se han incorporado tecnologías como códigos QR, imágenes en 3D, audiovisuales y tabletas con realidad aumentada, manteniendo viva la llama de la libertad en pleno siglo XXI.
Alfredo S. Quiroga