10/07/2026 21:32 - Internacionales
El 24 de junio de 2026, Venezuela enfrentó una de las emergencias humanitarias más severas de su historia moderna. Un inusual doble terremoto —dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, separados por apenas 39 segundos— azotó la costa del estado de La Guaira. Este fenómeno, conocido en sismología como doble evento, impide que las estructuras se recuperen del primer impacto antes de recibir el segundo, lo que provocó el colapso de 190 edificios completos y daños en otros 856 inmuebles.
Según informó el 10 de julio de 2026 el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, la cifra de fallecidos ascendió a 4.118 personas, mientras que los heridos se mantienen en 16.740. Aunque el dolor es inmenso, la esperanza brilla en las historias de supervivencia: los equipos de rescate han logrado sacar con vida a 6.462 personas de entre los escombros.
Actualmente, 17.907 personas perdieron sus hogares, pero 17.266 damnificados se encuentran resguardados en 89 campamentos transitorios. Las autoridades han distribuido 9.766 toneladas de alimentos y 13,9 millones de litros de agua. En el terreno operan más de 30.000 efectivos y casi 30.000 voluntarios, demostrando un esfuerzo logístico sin precedentes.
Una réplica es un terremoto de menor magnitud que ocurre en la misma zona que el sismo principal. Se producen porque la corteza terrestre intenta reajustarse tras el desplazamiento de las fallas tectónicas. En Venezuela, desde el 24 de junio se han registrado 1.171 réplicas, incluyendo un temblor de magnitud 3,9 el 10 de julio, lo que mantiene a la población alerta pero sin causar nuevos daños materiales.
La comunidad internacional ha respondido al llamado de Venezuela. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió un llamado urgente para recaudar casi 300 millones de dólares (USD) destinados a las operaciones de socorro. En este contexto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, solicitó la liberación de activos venezolanos congelados en el exterior, pidiendo específicamente al rey Carlos III que autorice la devolución de unas 30 toneladas de oro retenidas en el Reino Unido, valoradas en aproximadamente 1.900 millones de dólares (USD), para financiar la reconstrucción.
Uno de los apoyos más significativos provino de Brasil. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ofreció su apoyo irrestricto en una conversación con Rodríguez. Este respaldo se materializó el 30 de junio, cuando el ministro de Defensa brasileño, José Múcio, viajó a Caracas junto a representantes de la Caixa Econômica Federal para avanzar en la construcción de nuevas viviendas. Expertos extranjeros ya trabajan en el país para recuperar la infraestructura, devolviendo poco a poco la normalidad a las zonas más castigadas.
Alfredo S. Quiroga