11/07/2026 18:38 - Politica
Con la mirada puesta en las próximas elecciones presidenciales, el gobierno de Javier Milei ha comenzado a desplegar una hoja de ruta clara que se apoya en el ordenamiento financiero para afrontar los vencimientos de deuda y la negociación política con los gobernadores. La idea central es construir un blindaje que despeje el horizonte electoral y reduzca las posibilidades de una corrida cambiaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el programa que permitirá cubrir los vencimientos por unos US$ 24.000 millones hasta fines de 2027, alejando el fantasma de un default. Cuatro días antes del anuncio, el Banco Central había refinanciado préstamos por US$ 6.000 millones con diez entidades financieras mediante una operación tipo REPO, entregando bonos como garantía y postergando los vencimientos hasta 2028, tras las elecciones.
El mercado reaccionó de manera positiva: el riesgo país se mantuvo cerca de los 400 puntos básicos, mientras que los bonos y acciones experimentaron subidas. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, visitaría el país antes de fin de julio en señal de respaldo al programa económico.
El segundo eje pasa por el Congreso, donde el oficialismo busca avanzar con la reforma política. Milei también sumó la iniciativa de modificar la Carta Orgánica del Banco Central para limitar la facultad de emitir dinero, eliminando objetivos de empleo y equidad social incorporados durante gestiones anteriores. Asimismo, pretende obtener autorización para disponer el cierre de oficinas públicas ('shutdown') al agotarse el presupuesto.
La negociación con los mandatarios provinciales está a cargo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien debe equilibrar los pedidos de fondos y obras de las provincias con el apoyo político para Milei. Hasta el momento, solo los gobernadores Raúl Jalil, Leandro Zdero y Gustavo Valdés han expresado su apoyo explícito al proyecto de reforma política. Por su parte, Patricia Bullrich se ha mostrado reacia al regreso de las colectoras, considerando que sería un retroceso.
El Gobierno parte de la premisa de que la macroeconomía estará alineada al momento de la elección. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires en junio fue del 1,8%, y se estima una inflación nacional cercana al 2%, con proyecciones mensuales del 1,8% para el resto del año, lo que equivaldría a una inflación anual del orden del 30%.
El Fondo Monetario Internacional proyectó un crecimiento del 3,5% para la economía argentina en 2026. Aunque la construcción muestra un crecimiento sólido, la industria aún tiene un avance irregular. El viceministro de Economía, José Luis Daza, reconoció que faltan sectores que perciban la mejora, pero descartó la implementación de un 'plan platita', asegurando que la recuperación llegará vía expansión del crédito.
Fuente: TN
Alfredo S. Quiroga