14/07/2026 19:18 - Internacionales
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. toma medidas tras dos operativos fatales en Texas y Maine que conmocionaron a las comunidades locales.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos habría ordenado a sus agentes suspender las paradas de vehículos para arrestar a inmigrantes, según reportes que citan fuentes federales. Esta medida se produce tras la muerte de dos personas que conducían sus vehículos en sendos operativos policiales en Houston, Texas, y Biddeford, Maine, en menos de una semana. La directriz entraría en vigor inmediatamente en todo el país, aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha querido confirmar oficialmente la nueva medida.
El hecho más reciente ocurrió el lunes 13 de julio de 2026 en Biddeford, Maine. Un agente del ICE mató a tiros a Joan Sebastián Durán Guerrero, un migrante colombiano de 26 años que salía en automóvil de una vivienda vigilada por las autoridades. El DHS afirmó que el conductor intentó escapar y puso en peligro al agente, pero organizaciones locales de defensa de los inmigrantes aseguraron que el joven contaba con permiso de trabajo y número de Seguro Social.
El senador independiente de Maine, Angus King, informó que Durán Guerrero no era el objetivo de las autoridades y que los agentes involucrados no llevaban cámaras corporales. Actualmente, el FBI encabeza una investigación sobre el suceso. Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó el hecho como un 'asesinato a un colombiano, latinoamericano en manos del gobierno de los EEUU'.
'Mi hijo tenía muchos sueños por cumplir. Era un joven trabajador que solo quería salir adelante', expresó Omar Durán, padre del joven, desde Bucaramanga.
Seis días antes, el 7 de julio de 2026, agentes del ICE mataron a tiros al inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, durante un operativo en Houston, Texas. Las autoridades alegaron que el hombre intentó embestir a los agentes con su auto, pero testigos y autoridades locales cuestionaron esa versión. Salgado, quien vivía en EE.UU. desde hacía 35 años, se dirigía a trabajar en la construcción cuando vehículos sin identificación comenzaron a perseguir su camioneta.
El director interino del ICE, Daniel Venturella, reconoció posteriormente que Salgado no era el objetivo de la operación, sino que los agentes confundieron a uno de los pasajeros. Los forenses calificaron la muerte como homicidio por herida con arma de fuego. La representante demócrata de Texas, Sylvia García, exigió respuestas sobre el uso de fuerza letal.
Tras conocerse la muerte del joven colombiano, decenas de manifestantes se congregaron en Biddeford. La indignación dio paso al duelo durante una vigilia para honrar al migrante. La Embajada de Colombia ha solicitado información y aclaraciones al DHS sobre las circunstancias de la muerte. La nueva directriz del ICE no implica el fin de los operativos migratorios, sino un cambio en las tácticas utilizadas, en medio de la intensificación de la ofensiva antiinmigrante de la administración de Donald Trump. Excepciones a la suspensión de detenciones de vehículos se aplicarían en casos de personas con antecedentes por delitos graves o violentos.
Alfredo S. Quiroga