14/07/2026 19:29 - Internacionales
El pasado 10 de julio de 2026, a las 06:00 horas locales, un vuelo de la aerolínea irlandesa Ryanair despegó desde la ciudad griega de Tesalónica con destino a Memmingen, Alemania. Lo que prometía ser un viaje tranquilo se transformó en una escena de terror apenas unos minutos después del despegue, mientras la aeronave ascendía sobre el espacio aéreo de Macedonia del Norte.
Según informaron las autoridades y testigos a medios como Deutsche Welle, el motor derecho de la aeronave sufrió un fallo catastrófico. Algunos de sus fragmentos impactaron contra el fuselaje y rompieron una ventanilla de pasajeros, provocando una descompresión repentina en la cabina.
La succión fue tan fuerte que un pasajero, identificado por la prensa griega como un turista serbio de 61 años, quedó atrapado contra la ventanilla rota. “La cabeza y los hombros de un pasajero estaban fuera de la ventanilla. Por suerte, no se había quitado el cinturón de seguridad”, relató una pasajera a la emisora local Radio Thessaloniki.
Su esposa, en diálogo con el canal griego Mega, describió el horror del momento: “Llevábamos volando unos 30 o 40 minutos cuando la ventanilla estalló de repente. Mi marido estaba sentado junto a ella y la mitad de su cuerpo acabó fuera del avión”. Fue entonces cuando otros pasajeros, en un acto de inmensa valentía y solidaridad, lograron tirar del hombre hacia el interior de la cabina, salvándole la vida.
El pasajero fue hospitalizado en Tesalónica con quemaduras por fricción y lesiones en la cabeza, aunque los médicos confirmaron que se encuentra fuera de peligro y estable, tras haber ingresado en estado de shock.
Se trataba de un Boeing 737NG 800, entregado en 2008 a Malta Air (filial de Ryanair). Boeing se puso en contacto con la aerolínea para colaborar.
El avión estaba equipado con dos motores CFM56-7B26, fabricados por CFM International (empresa conjunta de GE Aerospace y Safran).
A pesar del terror experimentado por los pasajeros, que creían que el avión se estrellaría mientras usaban las máscaras de oxígeno, el piloto logró aterrizar con normalidad de emergencia en el aeropuerto de Tesalónica. Ryanair dispuso un avión de reemplazo para que los pasajeros pudieran continuar su viaje hasta Alemania.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) confirmaron que Macedonia del Norte liderará la investigación del incidente, con el apoyo de expertos de la FAA, Boeing y General Electric Aerospace.
Sin duda, la combinación del uso del cinturón de seguridad y la rápida reacción de los compañeros de vuelo convirtieron un posible tragedy en una historia de esperanza y milagro en los cielos.
Alfredo S. Quiroga