Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
05/11/2025 16:11 • OTROS • OTROS
Los modelos de inteligencia artificial de última generación requieren gigantescas cantidades de energía. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el sector de los centros de datos respondió por el 3?% del consumo eléctrico mundial en 2023, y se estima que la parte dedicada a IA supera el 30?% de ese total. Esto se traduce en emisiones de CO? equivalentes a la de millones de automóviles.
En una presentación reciente, Google reveló Project Suncatcher, una iniciativa bajo la etiqueta “Moonshot” que tiene como objetivo lanzar al menos tres satélites equipados con hardware de IA en los próximos dos a tres años. Los satélites funcionarán con energía solar, lo que permite operar prácticamente sin consumo de combustible fósil.
El proyecto incluye:
Al trasladar parte del cómputo al espacio, Google espera:
Google no es el único que mira al espacio como solución energética. Elon Musk, a través de SpaceX, ha insinuado la construcción de “data centers orbitales” para sus propios modelos de IA. Otros gigantes tecnológicos, como Microsoft y Amazon, están invirtiendo en energía renovable y refrigeración líquida para mitigar su huella.
Aunque la idea suena futurista, existen retos importantes: el costo de lanzamiento (aproximadamente 5?000?USD por kilogramo), la seguridad del hardware ante radiación espacial y la regulación del espectro para comunicaciones inter?satélite. Organizaciones medioambientales han pedido transparencia en los cálculos de ahorro de emisiones.
Sin embargo, el proyecto ya cuenta con el respaldo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y varios programas de investigación de energía solar en órbita.
Si Project Suncatcher logra sus objetivos, podríamos estar frente a la primera infraestructura de IA 100?% alimentada por energía solar, marcando un hito en la descarbonización del sector tecnológico. Además, abriría la puerta a aplicaciones como procesamiento de datos en tiempo real para satélites de observación, comunicaciones de emergencia y más.