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06/11/2025 00:22 • OTROS • OTROS
El 5 de noviembre de 2025 una red de telescopios espaciales y terrestres detectó un destello de luz tan intenso que superó cualquier registro previo. Los científicos lo atribuyen a un evento de marea (Tidal Disruption Event, TDE) en el que un agujero negro supermasivo devoró los restos de una estrella gigante, liberando una energía colosal.
Un agujero negro es una región del espacio donde la gravedad es tan fuerte que nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Cuando una estrella se acerca demasiado, la fuerza gravitatoria puede desgarrarla, provocando que parte de su masa caiga hacia el horizonte de eventos y liberando una gran cantidad de radiación.
Según los datos recopilados, el destello se observó a una distancia de 10 mil millones de años luz, lo que implica que la luz que vemos hoy salió del fenómeno cuando el universo tenía aproximadamente la mitad de su edad actual. La brillantez del evento fue estimada en varios órdenes de magnitud superior a la de cualquier supernova conocida, describiéndose como "extremadamente luminoso" y "el brillo más potente jamás registrado".
La detección combinó observaciones en diferentes longitudes de onda: rayos X (telescopio Chandra), luz visible (Very Large Telescope) y ondas de radio (Array de Vía Láctea). La colaboración incluyó instituciones de Estados Unidos, Europa, Chile y Asia, mostrando la capacidad global para monitorear eventos transitorios del cosmos.
Este hallazgo abre nuevas posibilidades para estudiar la física de los agujeros negros y los procesos de acreción de materia. Además, al analizar la luz emitida, los astrónomos pueden obtener información sobre la composición química de la estrella destrida y sobre la estructura del entorno del agujero negro.
Los investigadores planean seguir monitorizando la zona durante los próximos meses para observar la evolución del resplandor residual y buscar posibles señales de ondas gravitacionales asociadas al evento.