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16/11/2025 13:38 • OTROS • OTROS
El pasado mes de octubre, equipos de observación de la Sociedad Astronómica Australiana y del Observatorio Europeo del Sur lograron fotografiar al cometa 3I/ATLAS con una claridad sin precedentes. Los datos revelaron que la cola del cometa, que había sido relativamente corta, se extendió de forma abrupta en menos de 48 horas, alcanzando una longitud estimada de varios millones de kilómetros.
Un cometa interestelar es un pequeño cuerpo rocoso?hielado que se origina fuera del Sistema Solar y atraviesa nuestro vecindario interplanetario a alta velocidad. El primero de su tipo, el ‘Oumuamua, fue detectado en 2017 y el segundo, 2I/Borisov, en 2019. El 3I/ATLAS, catalogado como el tercer objeto interstelar (de ahí el prefijo 3I), fue descubierto en enero de 2025 por el telescopio ATLAS, dedicado a la detección de asteroides cercanos a la Tierra.
La Agencia Espacial Europea (ESA) aprovechó datos recopilados por la sonda Mars Insight para refinar la trayectoria del cometa, mejorando la precisión de los cálculos de su paso próximo a la Tierra. Mientras tanto, la NASA anunció que publicará una nueva serie de imágenes de alta resolución del 3I/ATLAS en su portal público, con el objetivo de facilitar el análisis de su composición química y dinámica de polvo.
El rápido crecimiento de la cola sugiere que el cometa pudo haber atravesado una zona de mayor densidad de polvo interplanetario, o que una variación de su actividad interna liberó una gran cantidad de gases volátiles. Estos hallazgos son clave para entender los procesos de sublimación y formación de colas en objetos que no están sujetos a la influencia gravitacional del Sol durante largos periodos.
Los investigadores planifican observaciones continuas durante los próximos meses con el Very Large Telescope (VLT) de Chile y el telescopio espacial James Webb, que permitirán estudiar la composición molecular de la nueva franja de polvo expulsado. La comunidad científica espera que estos datos ayuden a esclarecer si los cometas interestelares presentan rasgos únicos comparados con los cometas tradicionales del Sistema Solar.