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28/11/2025 16:48 • SOCIALES • SOCIALES
El Concilio de Nicea, celebrado en el año 325 d.C., marcó la primera reunión ecuménica de la Iglesia cristiana, donde se definieron doctrinas esenciales como la naturaleza de Cristo y el Credo niceno. La celebración de su 1700.º aniversario tuvo lugar en 2025, convirtiéndose en una de las mayores celebraciones de la historia de la Iglesia.
Hoy, la antigua Nicaea corresponde a la pequeña ciudad turca de Iznik, situada a unos 90 km al sureste de Estambul. A diferencia de otras sedes históricas, Iznik no conserva edificaciones visibles del concilio: la mayor parte de sus estructuras originales fueron destruidas o reutilizadas a lo largo de los siglos, y sólo quedan restos arqueológicos bajo la moderna urbe.
Durante su visita a Turquía en 2023, el Papa Francisco llegó a Iznik, donde pronunció un mensaje que ha resonado en la comunidad cristiana: «Los cristianos corren el riesgo de reducir a Jesucristo a un superhombre». La declaración, recogida por Vatican News, subraya la necesidad de preservar la fe sin caer en reinterpretaciones que alejen a la gente del mensaje original.
En el marco de los festejos, la Santa Sede, a través del Pontífice León XIV (referido en varios medios internacionales), solicitó a Turquía que asuma un papel “estabilizador” en un contexto mundial cada vez más conflictivo. La petición se inscribe dentro del esfuerzo por fomentar la paz y la unidad entre los cristianos y otras confesiones.
El recuerdo del Concilio de Nicea y la visita papal a Iznik refuerzan un llamado a la unidad cristiana, pero también invitan a reflexionar sobre la conservación del patrimonio histórico. A pesar de la ausencia de edificaciones visibles, la ciudad sigue siendo un símbolo potente de los orígenes y desafíos de la fe cristiana en el siglo XXI.