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02/12/2025 18:30 • POLITICA • POLITICA
En una rueda de prensa celebrada en Washington, Donald Trump defendió los bombardeos a las llamadas narcolanchas, embarcaciones pequeñas utilizadas por carteles de droga para trasladar cocaína desde Colombia hacia Venezuela y, eventualmente, a Estados Unidos. Según el mandatario, esas incursiones aéreas han reducido significativamente el flujo de estupefacientes y son una medida necesaria para proteger la seguridad nacional.
Durante la misma intervención, Trump lanzó una advertencia explícita a Venezuela: “Empezaremos a atacar también en tierra”. El presidente declaró que la inteligencia estadounidense ha localizado los cuarteles y bases de los narcotraficantes y que “sabemos dónde viven”. Añadió que los próximos operativos “en tierra” serán coordinados con aliados regionales y tendrán como objetivo desmantelar la infraestructura del narcoterrorismo.
El gobierno de Nicolás Maduro respondió catalogando las declaraciones como una “amenaza imperialista” y aseguró que cualquier intento de invasión será repelido. En un comunicado oficial, el Ministerio del Exterior de Venezuela denunció la “intervención ilegal” de EE.?UU. y llamó a la comunidad internacional a condenar la escalada militar.
El término “narcolanchas” se refiere a embarcaciones de menos de 12 metros de eslora que operan en la costa caribeña, aprovechando la proximidad entre Colombia y Venezuela para el traslado de cocaína. Desde 2022, EE.?UU. ha intensificado sus operativos aéreos, mediante el uso de aviones de vigilancia y drones, para interceptar estos barcos y frustrar rutas de tráfico.
Las declaraciones de Trump han reavivado la tensión diplomática entre Washington y Caracas, que ya lleva años marcada por sanciones económicas y acusaciones mutuas de apoyo a grupos armados. Analistas de política exterior advierten que una escalada a operaciones terrestres podría desencadenar un conflicto mayor en la región.