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03/12/2025 13:12 • OTROS • OTROS
En un estudio publicado a finales de 2025, investigadores de varios observatorios, entre ellos el Very Large Array (VLA) en Nuevo México y el telescopio espacial James Webb, anunciaron la detección de 53 cuásares gigantes con chorros de radio que alcanzan longitudes superiores a 7 millones de años luz (Mly). Este descubrimiento supera el récord anterior de chorros de alrededor de 5 Mly y plantea preguntas cruciales sobre la energía que pueden canalizar los agujeros negros supermasivos.
Un cuásar (objeto activo de núcleo galáctico) es una galaxia cuyo centro alberga un agujero negro supermasivo que, al ingerir materia, emite radiación increíblemente intensa. Estos objetos son los más brillantes del universo observable y sirven como faros que iluminan el cosmos distante.
Los chorros de radio son flujos estrechos de partículas cargadas que viajan a velocidades cercanas a la luz, impulsados por los campos magnéticos del agujero negro. Cuando estos chorros chocan con el medio intergaláctico, generan emisiones de radio detectables desde la Tierra. La longitud de los chorros recién hallados – más de 7 Mly – equivale a la distancia entre la Vía Láctea y la galaxia Andrómeda, multiplicada por miles, lo que subraya la escala colosal del fenómeno.
El equipo combinó datos de múltiples frecuencias: observaciones de radio de alta resolución del VLA y del Square Kilometre Array (SKA) en fase de prueba, junto con imágenes infrarrojas del James Webb que permitieron identificar el núcleo activo de cada cuásar. El análisis se basó en técnicas de procesamiento de big data y aprendizaje automático para filtrar miles de fuentes y aislar los chorros más extensos.
Este lote de cuásares gigantes abre nuevas líneas de investigación:
Los autores del estudio ya planifican observaciones con el futuro telescopio espacial LUVOIR para profundizar en la composición física de estos jets y su interacción con el medio intergaláctico.