06/12/2025 12:10 - Otros
La myostatina, también llamada GDF?8 (factor de crecimiento diferencial 8), es una proteína que actúa como regulador negativo del crecimiento de los músculos esqueléticos. En condiciones normales, su presencia limita la hipertrofia muscular, evitando que el tejido muscular se expanda demasiado.
Un equipo internacional de investigadores de la Universidad de California, San Diego, y la Universidad de Leiden, en colaboración con un centro de salud geriátrico de los Países Bajos, publicó sus resultados en la revista Nature Aging (octubre?2025). En un ensayo controlado con ratones de 24?meses de edad (equivalente a un humano de aproximadamente 70?años), el bloqueo de la señalización de la myostatina mediante un anticuerpo monoclonal mantuvo la fuerza muscular en un 95?% de los animales, comparado con una disminución del 30?% en el grupo control.
La pérdida de masa y fuerza muscular, conocida como sarcopenia, afecta a más del 15?% de la población mayor de 65?años y aumenta el riesgo de caídas, dependencia y costos sanitarios. Modificar la actividad de la myostatina podría ofrecer una estrategia terapéutica no invasiva para:
Tras los resultados prometedores en modelos animales, la farmacéutica biotech Myostatin Therapeutics ha iniciado una fase?II de ensayo clínico con 120 participantes entre 65 y 80?años, evaluando la seguridad y eficacia de su fármaco mixto Myostatin?Inhib?X. Los resultados preliminares, esperados para mediados de 2026, determinarán si la intervención puede traducirse en mejoras medibles de la fuerza de agarre y la velocidad de caminata.
Si bien todavía se requiere confirmación en humanos, la capacidad de regular la myostatina representa una esperanza concreta para enfrentar la sarcopenia, una de las principales causas de discapacidad en la población envejecida. La comunidad científica y los pacientes esperan con optimismo los próximos hallazgos.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones