20/10/2025 12:48 - Otros
En los últimos años el consumo de alimentos sin gluten ha aumentado, pero no todas las reacciones al trigo tienen la misma causa. Cada una de estas tres condiciones presenta síntomas y tratamientos particulares.
La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune crónica en la que la ingestión de gluten desencadena una respuesta del sistema inmune que daña el intestino delgado. Afecta aproximadamente al 1?% de la población mundial. Los síntomas más comunes son diarrea crónica, dolor abdominal, pérdida de peso, anemia ferropénica y fatiga.
También conocida como sensibilidad al gluten no celíaca, se presenta en personas que experimentan malestar tras consumir gluten pero sin los marcadores autoinmunes de la celiaquía. Los estudios estiman que entre el 5?% y el 7?% de los adultos pueden presentar esta condición. Los síntomas incluyen distensión abdominal, gases, dolor leve y sensación de cansancio, sin daño intestinal detectable.
La alergia al trigo es una reacción alérgica mediada por IgE que puede involucrar cualquier proteína del trigo, no solo el gluten. Es relativamente rara, con una prevalencia estimada de 0,2?% en la infancia. Los signos típicos son urticaria, edema facial, dificultad para respirar y, en casos graves, anafilaxia.
Aunque exista superposición gastrointestinal, existen pistas para distinguirlas:
El diagnóstico requiere pruebas específicas:
El tratamiento de la celíaca y la intolerancia se basa en una dieta libre de gluten. La alergia al trigo exige evitar todo alimento que contenga trigo y, en casos de exposición, llevar anticonceptivos de emergencia como adrenalina autoinyectable.
Reconocer las diferencias entre estas tres afecciones es esencial para recibir el manejo adecuado y prevenir complicaciones a largo plazo. Si sospechas cualquiera de ellas, consulta a un profesional de la salud para obtener el diagnóstico correcto.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones