11/12/2025 16:03 - Politica
Buque petrolero iraní Skipper siendo abordado por la Marina de EE.UU. en alta mar, con helicópteros y barcos de guerra, bajo un cielo despejado
Mapa marítimo que muestra la zona de incautación a 30 millas náuticas de la costa venezolana, con indicadores de rutas y sanciones
Retrato de Donald Trump anunciando la captura del buque, con fondo de la bandera de EE.UU. y gráficos de sanciones
El pasado 10 de diciembre de 2025, la Marina de los Estados Unidos interceptó el superpetrolero iraní Skipper a apenas 30 millas náuticas de la costa de Venezuela. La acción se realizó bajo la autoridad del Office of Foreign Assets Control (OFAC), que había impuesto sanciones contra la nave por su presunto papel en la financiación del gobierno venezolano.
Según el Departamento del Tesoro de EE.UU., el buque transportaba combustible que beneficiaba al llamado "régimen" de Nicolás Maduro, contraviniendo las sanciones internacionales que buscan aislar a Irán y a sus aliados. La incautación se presenta como parte de una campaña más amplia para impedir el movimiento de recursos que puedan fortalecer a gobiernos considerados autoritarios.
El presidente Donald Trump anunció la captura en una conferencia de prensa, calificándola de "golpe estratégico" contra el régimen venezolano. Por su parte, el gobierno venezolano denunció una violación de la soberanía y acusó a EE.UU. de interferir en sus asuntos internos.
El "Skipper" es un superpetrolero de tipo VLCC (Very Large Crude Carrier) con bandera registrada bajo Irán. Su capacidad supera los 300.000 toneladas y está equipado con sistemas de navegación de última generación. La embarcación mostraba una bandera que, según informes, era falsa y pretendía ocultar su verdadera identidad.
La incautación refuerza la presión de EE.UU. sobre los lazos económicos entre Irán y Venezuela. Expertos advierten que podrían intensificarse las medidas sancionadoras y que el caso podría llegar a los tribunales internacionales.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones