12/12/2025 15:03 - Politica
Multitud de manifestantes sindicales con carteles anti?reforma laboral, banderas de CGT, ATE, CTA y UOM, en una avenida principal de Buenos Aires, con el número 18/12 destacado.
Portada editorial con ilustración de una balanza desequilibrada: por un lado la figura del presidente Milei y por el otro trabajadores con herramientas, simbolizando la lucha contra la reforma laboral.
El presidente Javier?Milei ha presentado un proyecto de reforma laboral que busca flexibilizar la contratación, reducir la carga de los convenios colectivos y limitar la negociación colectiva a nivel sectorial. Entre los cambios más controvertidos están la eliminación de la estabilidad del empleo, la reducción de indemnizaciones por despido y la supresión de la jornada mínima garantizada.
La Confederación General del Trabajo (CGT) informó que el 18 de diciembre de 2025 realizará una serie de concentraciones y marchas simultáneas en las principales ciudades del país. Según el comunicado oficial, la medida tiene como objetivo “rechazar de manera contundente la reforma que, según la CGU, profundiza la precariedad laboral”.
El Frente de Todos ha endurecido su posición frente a la reforma. Portavoz del bloque peronista declaró que buscarán “todo el apoyo necesario en el Congreso para frenar una norma que afecta a millones de trabajadores”. La oposición parlamentaria, que controla una parte importante de la Cámara de Diputados, ha anunciado la presentación de proyectos de ley que contrarresten las medidas del Ejecutivo.
El economista y analista laboral Daniel?Yofra calificó la reforma como una “precarización aún mayor de la situación de los trabajadores”. Por su parte, los periodistas Marcelo?Bonelli y Mariel?Di?Lenarda señalaron que la movilización de la CGT está “relativamente coordinada y acordada” entre las diferentes centrales sindicales.
Una paralización de amplia escala el 18 de diciembre podría generar tensiones en sectores productivos críticos como la industria automotriz, la agroindustria y los servicios. La presión social está destinada a impulsar al Congreso a debatir y, potencialmente, a modificar o rechazar la reforma antes de su votación oficial, prevista para el último trimestre de 2025.
Si la CGT logra vencer la reforma, se mantendrán los derechos actuales de estabilidad y negociación colectiva, evitando una mayor flexibilización del mercado laboral y protegiendo a los empleados frente a despidos arbitrarios.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones