04/08/2026 03:04 - General
El 28 de julio de 2026 a las 16:27 horas (hora local), un potente terremoto de magnitud 6,8 (inicialmente medido en 7,1 y luego revisado por el Servicio Geológico de EE.UU.) golpeó con fuerza la prefectura de Kumamoto, ubicada en el suroeste de Japón, en la isla de Kyushu.
El epicentro se situó a unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Kumamoto, a una profundidad de apenas 10 kilómetros, lo que intensificó el impacto en la superficie. El sismo alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala sísmica japonesa en las ciudades de Uki y Hikawa, generando escenas de pánico y daños considerables en infraestructuras.
Según informaron autoridades locales y medios internacionales, el saldo preliminar arroja 18 víctimas fatales y más de 200 heridos, cifras que las autoridades advierten podrían modificarse a medida que avanzan las tareas de búsqueda.
Una de las tragedias más dolorosas se vivió en el centro comercial Aeon Mall en la ciudad de Kashima. Tras el sismo, se reportó una explosión y el derrumbe del segundo piso, dejando a numerosas personas atrapadas. Hasta el momento, se confirmaron tres fallecidos en el lugar y 20 a 30 empleados continúan desaparecidos, según la cadena pública NHK.
Por otro lado, cinco de las víctimas fatales se registraron tras el colapso de una chimenea en la planta de Nippon Paper Industries en la ciudad de Yatsushiro, donde se estima que cuatro personas podrían permanecer bajo los escombros.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, expresó sus condolencias a las familias y declaró que se trata de 'una verdadera carrera contrarreloj'. Para asistir en las labores, se desplegaron más de 4.600 soldados de las Fuerzas de Autodefensa, 2.000 policías y 1.410 bomberos.
Se habilitaron alrededor de 450 centros de evacuación. Aunque inicialmente se reportaron unos 48.000 hogares sin electricidad, el suministro se va restableciendo progresivamente. La comunidad internacional, a través de figuras como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha enviado mensajes de apoyo: 'A nuestro socio Japón: Europa está con vosotros en estos momentos difíciles'.
Japón se asienta sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona que concentra el 90% de la actividad sísmica mundial. El país registra unos 1.500 temblores al año. Gracias a estrictas normativas de construcción, muchos edificios lograron resistir el embate, aunque esta vez el sismo superó las previsiones en zonas específicas, dañando incluso las históricas murallas del Castillo de Kumamoto, una estructura del siglo XVII que ya había sufrido daños en el terremoto de 2016.
A pesar de la magnitud de la tragedia, el espíritu de superación del pueblo japonés brilla una vez más. Los rescatistas trabajan incansablemente bajo el sol y entre las réplicas, con la esperanza de encontrar vida entre los escombros. El gobierno ya evalúa los pasos a seguir para la reconstrucción, priorizando siempre la seguridad de los ciudadanos y demostrando que, ante la adversidad, la solidaridad y la preparación son las mejores herramientas.
Alfredo S. Quiroga