La cantante Tini Stoessel, de 29 años, ordenó una auditoría contable tras finalizar su vínculo laboral con su padre, Alejandro Stoessel, quien fue su representante durante 15 años. El resultado reveló que la artista no tiene control sobre las sociedades que manejan sus ingresos, valuados en 70 millones de dólares, y no descarta acciones legales.

La reconocida cantante Tini Stoessel (29) dio un paso contundente en la gestión de su patrimonio: solicitó una auditoría contable integral tras poner fin a la relación contractual con su padre, Alejandro Stoessel, quien fue su representante artístico durante 15 años. El vínculo se cortó hace aproximadamente tres meses, y ahora los resultados de esa revisión exponen un entramado financiero que la tiene como principal afectada.

Qué reveló la auditoría

Según pudo reconstruir Ciudad Magazine, el informe contable encargado por Tini arrojó datos alarmantes:

  • Los derechos económicos de su carrera artística e imagen pertenecen a sociedades argentinas y extranjeras en las que Tini no tiene participación accionaria ni control.
  • La cantante no figura como autorizada para realizar movimientos bancarios en esas compañías; su padre sí tiene esa facultad.
  • Tini posee una única cuenta bancaria de su titularidad exclusiva, a la que recién accedió en junio de 2026 por intervención de sus abogados.
  • No existen contratos firmados que le garanticen participación en ganancias futuras, incluida la gira FUTTTURA.
  • Los ingresos pasados y futuros de sus contratos discográficos fueron o serán cobrados por una sociedad que ella no controla.
  • En 2025, los montos facturados por Tini fueron ilógicos en comparación con los ingresos de las compañías.
  • La artista firmó documentos aceptando la intervención de empresas por pedido de contratantes, sin conocer el alcance, aunque sin ceder sus derechos de imagen o comerciales.
  • Las sociedades no participaron en las creaciones artísticas de Tini.

La sociedad en el ojo de la tormenta

Uno de los puntos más sensibles es la existencia de QVT Managment, una sociedad radicada en Estados Unidos a nombre de Alejandro y Francisco Stoessel (hermano de Tini), donde se factura la publicidad de la artista. Esta estructura habría concentrado el cobro de los ingresos generados por la carrera de Tini, que según estimaciones ascienden a 70 millones de dólares.

Preocupación y próximos pasos

La intérprete de “Miénteme” no descarta que se hayan cometido ilícitos en el manejo de su patrimonio, y el tema ya está siendo analizado por sus abogados. Mientras tanto, se encuentra en curso una negociación entre Tini y su padre para que él deje definitivamente la administración de sus bienes.

El rol de Rodrigo De Paul

En este contexto, Rodrigo De Paul, pareja de Tini, habría tenido un papel decisivo al impulsar el pedido de auditoría. Además, se conoció que Alejandro Stoessel habría aconsejado a su hija firmar un acuerdo prenupcial antes de su boda con el futbolista, prevista para diciembre de 2026, un consejo que Tini no habría recibido bien.

La gira FUTTTURA, en el centro

La segunda etapa de la gira FUTTTURA está próxima a comenzar: 14 conciertos en Argentina, 16 en América Latina antes de fin de año y 7 en Europa desde enero. El inicio será en México en 8 días. La incertidumbre sobre quién controla los ingresos de esta gira es una de las principales preocupaciones de Tini y su equipo legal.

Fuente: Ciudad Magazine