04/08/2026 01:51 - General
El 29 de julio de 2026, el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener la tasa de interés de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%. Esta es la quinta vez consecutiva que el banco central estadounidense opta por la pausa, en un escenario marcado por la escalada del conflicto en Oriente Medio y el consiguiente aumento del precio del petróleo.
La decisión no fue unánime: se resolvió por 9 votos a favor y 3 en contra. Los disidentes —Lorie Logan (Dallas), Beth Hammack (Cleveland) y Neel Kashkari (Minneapolis)— abogaron por un incremento de 25 puntos básicos para combatir una inflación que se mantiene por encima del objetivo del 2% desde hace más de cinco años.
La guerra con Irán y los ataques recientes en Jordania han disparado la incertidumbre. El precio del petróleo Brent subió un 8% hasta los USD 90,81, mientras que el WTI (referencia para Estados Unidos) aumentó un 7,2% a USD 84,97. Ante esta presión inflacionaria, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, señaló que el mercado de bonos podría estar ayudando a contener la inflación por sí solo, dado el aumento sostenido en los rendimientos del Tesoro, y reiteró el compromiso de llevar la inflación al 2%.
Los mercados financieros reaccionaron con caídas generalizadas. El Dow Jones se desplomó un 2,2%, el S&P 500 cayó un 1,5% y el Nasdaq retrocedió un 1,7%. A pesar de la jornada negativa, el 76% de los operadores anticipa que la Fed podría retomar las subidas en septiembre, confiando en la solidez de la economía estadounidense. El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007, y el bono a 10 años se ubicó en 4,66%.
A pesar de la tormenta en los mercados globales, la economía argentina mostró síntomas alentadores. El S&P Merval (principal índice bursátil argentino) retrocedió levemente un 0,7%, cerrando en 3.233.105 puntos, una caída mucho menor que la de sus pares de Wall Street. El riesgo país (indicador que mide la prima de riesgo de la deuda argentina) subió ligeramente a 445 puntos, pero se mantiene dentro de parámetros controlables.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) retomó la compra de divisas tras un día de pausa, incorporando USD 36 millones al mercado, lo que elevó las reservas netas a USD 49.200 millones. Por su parte, el Tesoro Nacional tuvo una licitación muy exitosa: adjudicó 12,21 billones de pesos argentinos (unos USD 8.000 millones al tipo de cambio oficial) con un rollover del 144,5% (es decir, renovó más deuda de la que venció) y captó USD 309 millones a través del bono Bonar 2029. Estos números confirman la confianza de los inversores locales en el rumbo económico. El dólar oficial cerró a 1.515 ARS, mientras que el dólar blue (paralelo) lo hizo a 1.570 ARS.
El escenario internacional presenta desafíos innegables, pero también oportunidades. La fortaleza de la economía de EE.UU. y la actitud prudente de la Fed sientan las bases para un crecimiento sostenido. En Argentina, la continua acumulación de reservas y el éxito en las colocaciones de deuda son pruebas claras de que el país avanza con paso firme hacia la estabilidad, demostrando que puede navegar la incertidumbre global con solvencia.
Alfredo S. Quiroga