04/08/2026 04:27 - General
El 22 de noviembre de 2022 cambió radicalmente la vida de José Oscar Naón Giménez, quien tenía tan solo 20 años en ese momento. Lo que comenzó como una noche cualquiera en Cañuelas —una ciudad ubicada en la provincia de Buenos Aires, aproximadamente a 60 kilómetros de la capital argentina— terminó convirtiéndose en una tragedia que conmocionó al país.
Su padre, José Averio Naón, un exmilitar de 60 años con una restricción perimetral vigente por violencia de género, irrumpió en la casa donde su exesposa se había refugiado. Allí asesinó a María Alejandra Giménez Díaz —madre de José— y a Edgardo, hijo de ella de una relación anterior. Luego disparó a su propio hijo al pecho y finalmente se suicidó.
Es una medida judicial que prohíbe al agresor acercarse a la víctima a una determinada distancia. En Argentina, estas medidas son frecuentes en casos de violencia de género, pero su efectividad depende del seguimiento judicial y policial, que muchas veces resulta insuficiente.
Herido de gravedad, José nunca perdió el conocimiento. Su padre se acercó y le dijo una frase que quedaría grabada para siempre: "Vos sabías que iba a venir". Acto seguido, el hombre se quitó la vida.
José permaneció dos semanas internado en terapia intensiva. Hoy, las cicatrices físicas son apenas visibles, pero las emocionales continúan su proceso de sanación.
Según relató José en una entrevista con el medio TN, las discusiones entre sus padres fueron una constante durante su infancia. "Se hablaban mal, él se reía de mi mamá como si todo fuera un chiste", recordó.
El punto de quiebre ocurrió un mes antes de la tragedia, cuando Naón revisó el teléfono de su esposa, encontró conversaciones que interpretó como evidencia de una infidelidad y la golpeó por primera vez. María Alejandra decidió separarse y buscar refugio en casa de su hijo mayor.
El 6 de noviembre de 2022, 16 días antes del ataque, el agresor publicó en sus redes sociales un mensaje inquietante: "Ale tenemos que hablar, así no se puede, la familia destruida".
También compartía fotos de armas con frases como "poniéndome en forma para lo que se viene". José descubrió estas publicaciones recién después de salir del hospital y las interpretó como advertencias que nadie logró decodificar a tiempo.
"La Justicia tiene que empezar a actuar más para que se puedan evitar tragedias así. Solo con una denuncia, una perimetral y un botón, no parás a nadie", advirtió José en su entrevista, en referencia a las limitaciones de las medidas de protección vigentes en Argentina.
Esta reflexión visibiliza un problema estructural: las medidas de protección muchas veces resultan insuficientes frente a agresores determinados, especialmente cuando tienen acceso a armas —como fue el caso de un exmilitar—.
A casi cuatro años de la tragedia, José logró reconstruir su vida. Sus tíos lo recibieron en Cañuelas y le ofrecieron trabajo y contención. Formó una nueva familia junto a su pareja.
"Por suerte encontré una persona que me ama y a la que amo. Podemos tener proyectos juntos", contó con esperanza.
Su mensaje para quienes atraviesan situaciones similares es contundente: "Me gustaría que alguien que esté viviendo algo parecido sepa que hay futuro después de todo esto. No es fácil, se requiere una fuerza de voluntad muy grande, pero si empezás a llenar tu vida de propósitos, de a poco vuelve a tener sentido".
Argentina cuenta con legislación específica para combatir la violencia de género. El término femicidio —o femicidio— se utiliza para describir el asesinato de mujeres por motivos de género. Según organizaciones especializadas, estos casos frecuentemente están precedidos por señales de alerta que no son atendidas adecuadamente por las instituciones.
La Línea 144 es el recurso nacional de asistencia para víctimas de violencia de género en Argentina, disponible las 24 horas, todos los días del año, de forma gratuita.
Si estás atravesando una situación de violencia de género, en Argentina podés comunicarte con la Línea 144, disponible las 24 horas, los 365 días del año. También existe la app Botón de Pánico y el programa Acompañar que brinda asistencia integral a víctimas.
Alfredo S. Quiroga