07/08/2026 06:02 - General
La investigadora Tanya Kizovski, profesora asistente de Ciencias de la Tierra en la Universidad Brock de Canadá, analizó un fragmento diminuto del meteorito marciano NWA 8171, conservado en las colecciones del Museo Real de Ontario. Lo que inicialmente parecía ser piroxeno resultó ser algo mucho más revelador: granate, un mineral nunca antes identificado en muestras procedentes de Marte.
El equipo internacional incluyó especialistas de Canadá, Reino Unido e Italia, como James Darling, profesor de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad de Portsmouth, quienes utilizaron técnicas avanzadas de microscopía electrónica y tecnología láser para confirmar el hallazgo.
El granate es un mineral conocido en la Tierra por su uso en joyería, con un característico color rojo oscuro. Sin embargo, su importancia científica radica en que permite estudiar procesos que implican altas temperaturas y presiones extremas.
Los científicos lo consideran una "cápsula del tiempo", ya que conserva señales de las condiciones bajo las cuales se formó. En este caso, los granos detectados son una variedad rica en hierro, con tonalidades verdosas o amarillentas.
Los meteoritos marcianos son rocas expulsadas de la superficie de Marte por impactos de asteroides o cometas. Tras viajar por el espacio, algunos atraviesan la atmósfera terrestre y caen en nuestro planeta.
Estas rocas constituyen una de las pocas formas de acceder a material directo del planeta rojo sin necesidad de misiones espaciales complejas. El fragmento analizado, de tamaño menor a una semilla, contiene información potencialmente valiosa sobre procesos geológicos de hace miles de millones de años.
Los investigadores plantearon dos posibles escenarios para explicar la presencia del mineral:
El mineral podría haberse originado en el interior marciano, asociado a actividad volcánica o al ascenso de magma desde capas profundas del planeta.
Su formación podría estar vinculada a impactos de gran energía, colisiones capaces de modificar la estructura de las rocas y generar condiciones de presión y temperatura necesarias.
Ambas hipótesis implican dinámicas de gran escala que ayudarían a reconstruir una etapa temprana de la historia marciana, cuando el planeta era más activo geológicamente.
Determinar el origen requiere análisis adicionales que podrían implicar la destrucción parcial de la muestra. Por ser material extremadamente raro, los investigadores trabajan con extrema cautela.
"No queremos correr riesgos innecesarios porque podría tratarse de la única roca marciana con granate disponible", señaló Kizovski.
El descubrimiento, publicado el 16 de junio de 2026 en la revista Geochemical Perspectives Letters, representa un avance significativo en el estudio de la evolución de Marte y sugiere que el planeta rojo aún guarda secretos capaces de redefinir su pasado geológico.
Referencia: Kizovski T.V., et.al. (2026). "Expanding Mars' lithologic diversity: discovery of a garnet-bearing clast in NWA 8171".
Alfredo S. Quiroga