06/08/2026 00:17 - General
El Gobierno de Argentina avanza con un paso histórico para la gestión de sus recursos hídricos: la privatización de AySA (Agua y Saneamientos Argentinos S.A.). Esta empresa es la encargada de abastecer de agua potable y servicios de cloacas a 14 millones de personas, cubriendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (la capital del país) y 26 distritos del 'conurbano' bonaerense, el gigantesco anillo de municipios que rodea a la capital y que concentra a gran parte de la población y actividad económica de la nación.
El proceso de concesión, que abarcará 30 años, tiene hitos fundamentales programados para 2026:
El pliego de concesión estipula una inversión total de US$15.040 millones a lo largo de las tres décadas. Para la primera década, definida como una etapa de 'estabilización operativa', se prevén inversiones de US$1.940 millones (primeros 5 años) y US$2.030 millones (segundos 5 años).
Las metas para los primeros 10 años buscan mejorar sustancialmente la calidad de vida de los habitantes:
Siete grupos, combinando capital nacional y empresas internacionales con vasta experiencia en el sector, se han inscrito para competir:
El Ministerio de Economía de Argentina estima recaudar entre US$450 y US$500 millones por la venta de las acciones, fondos que irán directamente al Tesoro nacional. El funcionario Diego Chaher destacó que el sistema es 'completamente digital, encriptado y trazable', garantizando una transparencia absoluta en el proceso. Además, el 10% restante de las acciones quedará en manos de los trabajadores de la empresa mediante el programa de propiedad participada.
Para entender la magnitud de esta noticia, hay que remontarse a 1993, cuando el servicio, entonces a cargo del antiguo Obras Sanitarias de la Nación (OSN), fue privatizado bajo el nombre de Aguas Argentinas S.A. y otorgado a la empresa francesa Suez. Sin embargo, tras años de incumplimientos contractuales y falta de inversión, en marzo de 2006 el entonces presidente Néstor Kirchner decretó la estatización, creando la actual AySA. Con esta nueva privatización en 2026, el país busca atraer el capital y la tecnología necesarios para llevar agua potable y saneamiento a más hogares, cerrando un ciclo y abriendo uno nuevo con grandes expectativas de desarrollo.
Alfredo S. Quiroga