El tablero de la guerra en Ucrania acaba de sufrir un vuelco drástico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rompió la diplomacia tradicional al sugerir abiertamente que es momento de que Volodymyr Zelenskyy deje la presidencia de Ucrania, acusándolo de no hacer lo suficiente para detener el conflicto.
El detonante de la tensión actual fue el ataque ucraniano a refinerías de petróleo rusas, un movimiento que Trump señaló como responsable del incremento en los precios del diésel previo a las elecciones a medio plazo.
El pacto energético: ¿Alivio económico o financiamiento bélico?
Para combatir la inflación del combustible, Trump anunció un acuerdo con Rusia para levantar sanciones y permitir la entrada masiva de diésel al mercado global según el siguiente cronograma:
| Periodo | Cantidad de Diésel |
|---|---|
| Inmediato | 300.000 toneladas |
| Noviembre | 500.000 toneladas |
| Posteriormente | 1.000.000 de toneladas |
La reacción de Ucrania fue inmediata y visceral. El gobierno de Kyiv sostiene que este acuerdo es un regalo para el Kremlin, ya que permitiría a Moscú obtener fondos frescos para financiar su maquinaria de guerra. Pese a la presión estadounidense, Ucrania advirtió que no detendrá los ataques contra los recursos petroleros rusos.
A más de 4,5 años del inicio de la invasión a gran escala, el conflicto parece haber entrado en una fase de desgaste extremo:
- Frente terrestre: Ejércitos prácticamente bloqueados y sin avances significativos.
- Guerra aérea: Intensificación de ataques a larga distancia contra infraestructura crítica.
- Tensión política: Ruptura en la relación Washington-Kyiv bajo la gestión de Trump.
Fuente: IMAGO