05/08/2026 21:24 - General
Para entender la situación actual de la industria que produce ropa y telas en Argentina, debemos mirar los datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la principal entidad que agrupa a las fábricas del sector. En abril de 2026, la producción experimentó una contracción del 22,2% interanual, una cifra alarmante si se compara con la caída del 2,8% de la industria general. En el primer cuatrimestre del año, el sector acumula una baja del 25,5%.
La capacidad instalada (el máximo potencial de producción que tienen las fábricas) se ubicó en el 42,4% durante abril. Esto significa que las maquinarias están operando a menos de la mitad de su potencial, siendo el sector más bajo de toda la industria. La inversión en nuevas maquinarias también se redujo: entre enero y mayo se importaron equipos por USD 50,4 millones, un 24% menos que el año anterior, con la excepción de los equipos de lavado, que aumentaron un 3%.
El impacto laboral es directo. A marzo de 2026, los rubros textil, confección, cuero y calzado sumaban 97.000 puestos de trabajo formales, perdiendo 14.000 empleos respecto a marzo de 2025. Desde diciembre de 2023, se han perdido más de 24.000 puestos. Sin embargo, hay una buena noticia para el consumidor: en mayo, las prendas de vestir y el calzado aumentaron solo un 0,28%, muy por debajo de la inflación general (IPC) que fue del 2,15%.
En medio del panorama complejo, las exportaciones muestran un camino prometedor. En mayo, mientras las importaciones de productos cayeron un 24% en volumen (21.390 toneladas por USD 102 millones), las exportaciones saltaron un 36% en volumen, alcanzando 15.724 toneladas por USD 40 millones (53% más en valor). Este crecimiento fue impulsado por los hilados, que aumentaron un 400% en volumen en el quinto mes del año, demostrando que la calidad textil argentina tiene un mercado dispuesto a comprarla en el exterior.
Fuente: Informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) e Infobae
Alfredo S. Quiroga