08/08/2026 23:38 - General
A pesar del clima adversario, el cariño de los hinchas argentinos brilló en las puertas de Buenos Aires.
El 20 de julio de 2026, la Selección Argentina regresó al país tras una ajustada derrota por 1-0 frente a España en la final del Mundial 2026. Para quienes no conocen el contexto local, el equipo nacional argentino es una institución que genera una pasión religiosa; ganar el Mundial es el sueño máximo, pero llegar a la final y ser subcampeón también es un logro histórico que merece ser celebrado.
El vuelo AR1971 de Aerolíneas Argentinas aterrizó en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (conocido popularmente como Ezeiza) a las 18:19 horas. Allí fueron recibidos con un operativo protocolar que incluyó una alfombra roja y la interpretación del hito 'Muchachos' a cargo de la Fanfarria Militar Alto Perú del Regimiento de Granaderos a Caballo. Como gesto de profundo agradecimiento, el aeropuerto había preparado una bienvenida visible desde el aire: la palabra 'GRACIAS' pintada en letras de 150 metros sobre el pasto de la pista, un trabajo que demandó más de 20 latas de pintura, 100 estacas y tres días de labor.
El clima no fue un impedimento para que decenas de miles de hinchas se apostaran a ambos lados de la Autopista Riccheri, la principal vía de acceso a Buenos Aires. Con una sensación térmica de apenas 7 grados, el amor por los colores celeste y blanco se impuso al frío del invierno bonaerense.
A pesar de que no estaba previsto ningún festejo oficial en el centro de la ciudad ni en la Casa Rosada por decisión del propio plantel, los jugadores, por voluntad propia, decidieron subir a un micro descapotable para saludar a la multitud. En el trayecto hacia el Predio de la AFA, los futbolistas lanzaron camisetas, aplaudieron y compartieron un momento de inmensa emoción con la gente, acompañados por fuegos artificiales y cánticos.
Algunas figuras no regresaron con la delegación y partieron directo a sus clubes o vacaciones:
Tras una hora y media de aterrizado el avión, los jugadores ingresaron al Predio Lionel Messi de la AFA, donde se reencontraron con sus familiares, quienes habían viajado en un vuelo anterior. El plantel compartió una cena en el lugar de concentración, marcando el fin de una extensa aventura de 50 días que los llevó a consagrarse subcampeones del mundo. Aunque el dolor por no haber logrado la tercera estrella está presente, la identificación y el orgullo de todo un país por este equipo permanecen intactos. #mundial-2026
Alfredo S. Quiroga