La eliminación de Rosario Central ante Corinthians en los octavos de la Copa Libertadores terminó en una noche de violencia. La Policía Militar de San Pablo reprimió a los hinchas canallas en el Neo Química Arena, dejando nueve detenidos. Además, Ángel Di María puso en duda su continuidad tras el golpe deportivo.

Noche de tensión y represión en el Neo Química Arena

Lo que debía ser una definición deportiva se convirtió en un nuevo episodio de violencia en el fútbol sudamericano. Minutos después de la derrota 1-0 de Rosario Central ante Corinthians y su posterior eliminación en los octavos de final de la Copa Libertadores 2026, estalló un feroz enfrentamiento en las tribunas del estadio paulista entre hinchas de ambos clubes y la Policía Militar de San Pablo, que reprimió violentamente a los argentinos.

El saldo fue de nueve detenidos: cinco fanáticos canallas y cuatro del Timao. Todos fueron trasladados primero al Juizado Especial Criminal (Jecrim), ubicado dentro del propio estadio, y luego derivados a la Delegación de Represión y Análisis de Delitos de Intolerancia Deportiva (Drade), en Barra Funda.

¿Cómo se desató el conflicto?

El operativo de seguridad había sido extenso, desplegado desde las primeras horas del jueves para evitar cualquier encontronazo entre ambas parcialidades. Pero todo colapsó apenas sonó el silbatazo final: para abandonar la cancha, algunos simpatizantes de Corinthians debieron cruzar muy cerca del sector visitante, donde los de Central todavía esperaban la autorización para retirarse.

Primero fueron insultos cruzados y provocaciones por el triunfo local. Después, la violencia escaló hasta desbordarse: vallas arrojadas, corridas por las tribunas y garrotazos de la policía brasileña. Una postal que, lamentablemente, se repite cada vez con más frecuencia cuando un club argentino visita Brasil.

El contexto de tensión previa

La serie ya venía caliente. En la ida, que terminó 0-0 en el Gigante de Arroyito, el arquero de Corinthians Hugo Souza había denunciado insultos racistas desde la popular rosarina, y el árbitro Andrés Matonte interrumpió por un minuto el partido para notificar la situación a un veedor de Conmebol. Por su parte, en Central también acusaron a la parcialidad visitante de burlarse con gestos provocativos.

Di María, entre la decepción y el futuro

El golpe deportivo fue durísimo para el ídolo canalla. Ángel Di María, visiblemente afectado, admitió que debe replantearse su carrera: “Momento duro, porque mi sueño era otro, mis ganas eran otras de poder continuar, pero es fútbol. Ahora va a tocar pensar y ver qué es lo que quiero seguir haciendo”, declaró en ESPN.

El campeón del mundo repasó la serie: “Tuvimos ocasiones para convertir, no fue el partido que deseamos hacer. Nos costó un montón y no pudimos concretar las que tuvimos. En la ida podríamos haber hecho la diferencia, pero el fútbol es así. Ahora ellos con uno menos lograron convertirnos… a veces no te toca y hoy no se nos dio”.

Di María regresó a Rosario Central a mediados de 2025, tras 18 años en Europa. En junio renovó su contrato hasta junio de 2027, cuando tendrá 39 años. Desde su vuelta, disputó 43 partidos, marcó 14 goles y dio siete asistencias, siendo clave en la obtención de la Liga Profesional 2025.

El análisis de la eliminación

El periodista Alejandro Cachari, de Rosario3, analizó la derrota: “La ilusión era desmedida. El mundo Central estaba convencido de que el equipo de Almirón podía ganar la Copa Libertadores. Pero Central fue presa de su propia medianía frente a un equipo al que tranquilamente pudo eliminar”.

El partido tuvo momentos clave: Copetti falló un gol increíble (la pelota le picó como si tuviera un conejo adentro) y Central jugó más de media hora con un hombre de más por la expulsión de Raniele. Sin embargo, Corinthians aprovechó una jugada de pelota parada para ponerse en ventaja con el gol de Breno Bidon a los 80 minutos, asistido por Memphis Depay.

“Corinthians tiene menos que Central, pero en la Copa Libertadores de local hay que ganar. Central no pudo y los brasileños sí”, agregó Cachari, quien también destacó que la eliminación fue muy temprana y que debe haber autocrítica.

Reacciones y próximos desafíos

El entrenador Jorge Almirón expresó su dolor: “Mucho dolor, el análisis ya no sirve”. Mientras tanto, el equipo deberá reponerse rápido: enfrentará a Estudiantes por la Supercopa Internacional en los próximos días.

La noche en San Pablo quedará marcada por la violencia, pero también por la incertidumbre sobre el futuro de Di María, quien coqueteó con la despedida. El ídolo deberá templar su ánimo para seguir dando batalla.