05/08/2026 19:03 - General
El 19 de junio de 2026, el Gobierno argentino confirmó la adjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal, popularmente conocida como Hidrovía Paraná-Paraguay, al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus. Juntas crearon la sociedad Vía Navegable Argentina (VNA), que operará el corredor durante 25 años.
La decisión se oficializó mediante la Resolución 36/2026 publicada en el Boletín Oficial, tras un proceso de licitación auditado por la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) sin que se registraran impugnaciones.
Es un corredor fluvial estratégico de 1.238 kilómetros que conecta los ríos Paraná y Paraguay con el Río de la Plata y el océano Atlántico. Funciona como una autopista acuática por donde transitan buques de carga desde cinco países sudamericanos: Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Para Argentina, es absolutamente crítica: por esta vía sale el 80% de las exportaciones, especialmente granos, harinas y aceites. El dragado constante permite que buques de mayor calado puedan navegar, reduciendo costos de transporte.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Duración del contrato | 25 años |
| Reducción en costos logísticos | 13,5% |
| Ahorro por tonelada | USD 10 |
| Facturación anual estimada | USD 628,2 millones |
| Ingresos totales proyectados | USD 15.660 millones |
| Puntos técnicos Jan De Nul | 66,20 puntos |
| Puntos técnicos DEME | 42,14 puntos |
Jan De Nul no es nueva en la Hidrovía. Entre 1996 y 2021, la empresa belga ya operó el corredor en consorcio con la argentina Emepa. Cuando venció el contrato durante el gobierno de Alberto Fernández, la operación pasó a manos estatales, aunque Jan De Nul continuó como subcontratista.
El primer intento de licitación del gobierno de Milei, en noviembre de 2024, fue declarado nulo en febrero de 2025 porque solo se presentó una oferta: la de DEME, competidora belga de Jan De Nul.
Durante el segundo proceso, un consorcio de empresas estadounidenses envió cartas a la Casa Blanca y al Gobierno argentino advirtiendo sobre supuesta falta de transparencia y un presunto sesgo a favor de Jan De Nul. Incluso se mencionaron supuestos vínculos con entidades chinas, aunque la empresa negó cualquier participación de compañías de ese origen.
Con esta concesión, el Estado argentino deja de ser operador directo para convertirse en regulador del corredor. La cámara empresaria CIARA-CEC impulsó la definición y solicitó la exención del IVA para maximizar los beneficios del cambio.
La Fundación Mediterránea reclama una reforma de la Ley de Cabotaje. Mientras Paraguay tiene la tercera flota mercante mundial gracias a un régimen favorable, Argentina mantiene restricciones que limitan su competitividad.
Wim Bosteels, apoderado de Jan De Nul, declaró que asumen la concesión con profunda responsabilidad, conscientes de la importancia de la vía navegable para la competitividad argentina.
Marcos De Vincenzi, gerente general de Servimagnus, destacó que la propuesta incluye inversión privada, equipamiento propio, cuidado ambiental y transferencia tecnológica.
El proyecto prevé generar empleo para más de 600 familias.
Alfredo S. Quiroga