04/08/2026 04:08 - General
El mercado internacional de granos experimentaría un cambio de tendencia muy positivo. Según indicó el profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, Dante Romano, el mercado empezaría a incorporar nuevamente una prima climática. Las olas de calor en Europa y el estrés térmico en la región del Mar Negro generarían incertidumbre sobre la producción global.
Las variables financieras pasarían a un segundo plano, dando protagonismo a los fundamentos productivos. Esto ocurre en un contexto donde los modelos climáticos confirman la consolidación del fenómeno El Niño. Para quienes no estén familiarizados, El Niño es un evento oceanográfico y atmosférico que genera el calentamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico, provocando temperaturas extremas y alteraciones significativas en los regímenes de lluvias a nivel mundial hacia fin de año.
El cultivo de maíz recibiría las noticias más favorables. El informe trimestral de stocks del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la principal agencia global de seguimiento agrícola) sorprendió al ubicar las existencias estadounidenses 2,9 millones de toneladas por debajo de lo esperado. Esto reflejaría una demanda forrajera muy activa. Esta información podría reflejarse en el próximo informe WASDE (informe oficial de oferta y demanda agrícola mundial) previsto para el 9 de julio de 2026.
En Europa, Francia atraviesa la peor ola de calor para el maíz en 26 años, con una producción estimada en apenas 9,5 millones de toneladas. En Argentina, uno de los principales exportadores mundiales, la cosecha avanza lentamente por el exceso de humedad, alcanzando el 52,9% del área sembrada. Mantiene un rendimiento promedio de 81,5 quintales por hectárea (cabe aclarar que un quintal equivale a 100 kilogramos, por lo que el rendimiento es de 8.150 kg/ha, un número excepcional). Esto sostiene una producción nacional estimada en 64 millones de toneladas, muy por encima de los 49 millones logrados en la campaña anterior.
En el caso de la soja, el USDA mostró una superficie sembrada y stocks levemente superiores a los esperados en Estados Unidos. La condición de los cultivos estadounidenses retrocedió al 65% entre buena y excelente, justo en la etapa crítica para la definición de rindes (rendimientos por hectárea).
En Argentina, la cosecha prácticamente habría finalizado, pero la comercialización permanece retrasada: solo se habría vendido el 25% de la producción, frente a un promedio histórico del 29%. Romano señaló que conseguir que el volumen almacenado llegue a las fábricas procesadoras y obtenga un precio competitivo será uno de los principales desafíos de los próximos meses para el sector.
El trigo continúa presionado por el avance de la cosecha en el hemisferio norte, lo que mantendría una oferta mundial abundante y precios estables. Sin embargo, la expectativa por la consolidación de El Niño podría alterar este escenario si afecta severamente la producción australiana.
En Argentina, la siembra de trigo ya cubrió el 80,9% del área proyectada para la próxima temporada. Este avance fue favorecido por excelentes condiciones de humedad y una notable baja en los costos de fertilización. Todos los lotes implantados presentan una condición entre normal y excelente, proyectando un futuro muy prometedor para la campaña 2026/27.
Fuente original: El Litoral / Campolitoral (07/07/2026)
Alfredo S. Quiroga