07/08/2026 22:26 - General
Fecha del informe: 11 de julio de 2026.
En Argentina, el auge de las aplicaciones de delivery (plataformas que conectan a clientes con restaurantes y supermercados para hacer entregas a domicilio) ha transformado profundamente el mercado laboral. Los repartidores son los trabajadores que utilizan sus propias motocicletas o bicicletas para realizar estos envíos. Según informan diversas fuentes, estos trabajadores se encontrarían ante una nueva problemática financiera: estarían solicitando préstamos directamente a las plataformas para las que trabajan.
Las deudas promedio alcanzarían la cifra de 1 millón de pesos argentinos (ARS), una suma considerable en el contexto económico local. Este nivel de endeudamiento enciende alarmas entre los representantes sindicales, ya que una porción significativa de los ingresos de los repartidores se destinaría al pago de cuotas e intereses.
Frente a esta situación, los trabajadores y sus representantes estarían solicitando a las autoridades que se regulen las tasas de interés aplicadas a estos préstamos. El argumento central radica en que las aplicaciones tendrían una posición dominante: actúan simultáneamente como dadoras de trabajo y como entidades financieras, lo que podría generar un círculo vicioso de dependencia económica.
Este escenario ocurriría en un contexto donde el acceso al crédito formal tradicional es complejo para trabajadores que no tienen una relación laboral dependiente registrada de forma convencional. En la llamada gig economy (economía colaborativa o de tareas puntuales), las plataformas habrían encontrado en el otorgamiento de adelantos una forma de fidelizar a los repartidores, pero también de incrementar su rentabilidad.
El debate sobre el financiamiento en este sector recién comienza, y la regulación de estas prácticas será un tema central en las discusiones sobre el futuro del trabajo digital en Argentina.
Alfredo S. Quiroga