Lo que empezó como una visita casual terminó en una batalla campal en redes sociales. Kelly Clarkson visitó la exclusiva juguetería Art of Play en Brooklyn y terminó acusando al local de discriminación, mientras el dueño denuncia amenazas y un ataque directo a su negocio.

El glamour de Nueva York se tiñó de polémica este 14 de octubre. La superestrella Kelly Clarkson visitó Art of Play, la vanguardista tienda de juguetes en Brooklyn, tras una invitación de Pablo Torre. Sin embargo, lo que debía ser un recorrido tranquilo terminó en un escándalo viral.

El epicentro del conflicto es Molly, una pieza de arte mecánica creada por el artista Bliss Kolb. Según el local, la cantante intentó comprar la obra, pero se encontró con una respuesta negativa: la pieza está adherida permanentemente a la pared y no está a la venta.

El detonante: Clarkson utilizó su cuenta de X (antes Twitter) para denunciar que en la tienda la trataron como si no tuviera capacidad económica para comprar, comparando la experiencia con una versión irónica de "Pretty Woman".

La respuesta del dueño del establecimiento, Adam Rubin, no se hizo esperar. Rubin aseguró que la cantante ha abusado de su plataforma mediática, provocando que el negocio reciba una ola de amenazas y mensajes negativos que ponen en riesgo la seguridad del local.

Objeto del Conflicto Precio Original Precio Actual (Post-Polémica) Estado
Molly (Ave Mecánica) $15,000 $15,000,000 Fija a la pared / No disponible

Puntos clave de la disputa:

  • Acusación de Clarkson: Siente que fue subestimada financieramente durante su visita.
  • Defensa de Rubin: Afirma que los ingresos han caído y que la seguridad de sus empleados está comprometida.
  • Giro comercial: Ante la masiva demanda generada por el escándalo, la tienda anunció que trabajará con artistas locales para crear una versión de Molly que se venderá por la astronómica cifra de 15 millones de dólares.

Mientras la discusión sigue ardiendo en las redes, el caso deja al descubierto la tensión entre el poder de las celebridades y la vulnerabilidad de los negocios locales frente a la viralidad.


Fuente: IMAGO