Una grave crisis naval puso al borde de la colisión a España y Marruecos. El despliegue de fragatas y patrulleras marroquíes sin permiso en aguas de Ceuta obligó a Madrid a movilizar su flota militar para frenar las incursiones y evitar un conflicto mayor.

La tensión diplomática entre Madrid y Rabat escaló a un nivel crítico durante los meses de julio y agosto. Buques militares de Marruecos, incluyendo una fragata y diversas patrulleras, navegaron sin autorización por aguas territoriales de Ceuta, provocando situaciones de riesgo extremo que estuvieron a punto de terminar en colisiones navales.

El contexto: Estas incursiones militares coincidieron con una crisis migratoria sin precedentes, donde más de 80.000 migrantes intentaron ingresar masivamente a la ciudad autónoma.

Ante la provocación, la ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó el despliegue inmediato de medios navales para reforzar la vigilancia y enviar un mensaje claro de disuasión. La respuesta española se organizó de la siguiente manera:

  • Fragatas Santa María y Navarra: Desplegadas para labores de presencia, vigilancia y disuasión directa frente a las costas marroquíes.
  • Buques Rayo y Tornado: Encargados de la logística y el transporte de material estratégico desde el Arsenal de Las Palmas de Gran Canaria.

El conflicto radica en una disputa histórica sobre la delimitación marítima. Mientras que España reivindica una franja de 12 millas náuticas como aguas territoriales, Marruecos desconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, así como sobre el mar que las rodea.

Actor Acción / Posición Objetivo/Estado
Marruecos Incursión de fragatas y patrulleras Cuestionar soberanía española
España Despliegue de fragatas y logística Disuasión y vigilancia
Diplomacia Gestiones del Ministerio de Defensa Cese de las incursiones

Finalmente, la presión naval española y las gestiones diplomáticas de alto nivel lograron que los buques de la Marina Real de Marruecos abandonaran la zona, aunque la situación sigue siendo delicada debido a los roces frecuentes con la Gendarmería marroquí durante la persecución de narcolanchas.


Fuente: IMAGO