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28/12/2025 03:14 • SOCIALES • SOCIALES
Después de siete años de ausencia, el músico Pity Álvarez volvió a los escenarios con un concierto masivo en el Estadio Mario Alberto?Kempes de Córdoba, el sábado 20 de diciembre de 2025. La presentación, que reunió a aproximadamente 35.000 asistentes, se realizó pese a que el artista mantiene una causa penal abierta por homicidio y otros delitos cometidos en 2018.
La fiscalía provincial, liderada por el fiscal general Sandro Abraldes, presentó una denuncia penal contra la empresa organizadora del evento y contra funcionarios vinculados a la autorización del mismo. La acusación señala que la productora incumplió un requerimiento judicial que exigía la presencia de cuatro efectivos de la Policía Federal Argentina (División Operaciones Técnicas Especiales) para supervisar el desarrollo del espectáculo. Según la denuncia, esta solicitud no fue atendida en los términos requeridos.
El cantante enfrenta varios procesos judiciales: un homicidio ocurrido en 2018 en el barrio Villa?Lugano, una imputación por portación ilegal de armas y una acusación de privación ilegítima de la libertad. El juicio oral está suspendido, pero no cerrado, tras un dictamen que lo declaró “inimputable de manera provisoria” por problemas de salud mental.
El conflicto pone en relieve la complejidad de autorizar eventos masivos cuando el artista es parte de un proceso penal. La fiscalía sostiene que permitir la presentación de una persona bajo imputación de homicidio podría ser incompatible con la supuesta incapacidad para presentar el juicio oral, generando dudas sobre la congruencia de las decisiones administrativas.
Las autoridades judiciales continúan investigando los hechos y determinarán si existen responsabilidades penales para los organizadores y los funcionarios que habilitaron el recital. Mientras tanto, el caso sigue alimentando el debate público sobre la intersección entre la cultura y la justicia en Argentina.